La producción de agroalimentos requiere, cada vez más, de la intervención de áreas de control o certificación que garanticen la sustentabilidad agroecológica del proceso productivo, los aspectos sociales positivos (beneficios, empleo formal y de adultos), la inocuidad de los alimentos, etc. Estos factores ya no constituyen sólo una ventaja comercial comparativa, sino que, en la mayoría de los casos, son considerados puntos clave e indispensables para la correcta comercialización. Estas tareas son ejecutadas por distintos laboratorios que pertenecen a la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán.

El Área Industrial de la Eeaoc está constituida por las Secciones Química de Productos Agroindustriales e Ingeniería y Proyectos Agroindustriales, comenta el ingeniero Marcelo Ruiz, Director Asistente en Tecnología Industrial.

La Sección Química dispone de un complejo de 9 laboratorios que ofrecen servicios de análisis fisicoquímicos, microbiológicos y sensoriales de vegetales y productos industriales, tanto para clientes externos como para los programas de investigación internos de la institución. Dentro de los servicios que ofrece al sector citrícola, se pueden citar la determinación de residuos de plaguicidas y metales en frutas y derivados industriales; los análisis de agua para habilitación de empaques que incluyen mediciones fisicoquímicas y microbiológicas, y los análisis fisicoquímicos de frutas y aceites.

La Sección cuenta con certificación ISO 9001 desde el año 2003, para “Análisis fisicoquímicos; microbiológicos; sensoriales y residuos de plaguicidas para clientes externos”. Además, desde 2007, cuenta con acreditación de ensayos bajo Norma IRAM 301 (ISO/IEC 17025) que respalda su competencia técnica y le otorga reconocimiento internacional.

La acreditación incluye: análisis de multiresiduos de plaguicidas en frutas y hortalizas con alto contenido en agua, frutas con alto contenido en ácido, pulpas y jugos; cobre en frutas cítricas; pH y conductividad en aguas de consumo, aguas naturales y efluentes líquidos, describe la doctora Norma Kamiya, Coordinadora de Laboratorios de la Sección Química.

Además, los laboratorios de Microbiología y Fisicoquímica integran la Red Nacional de Laboratorios de Senasa en calidad de Laboratorios Reconocidos, mientras que los laboratorios de Residuos de Plaguicidas y de Análisis de Metales son Laboratorios Autorizados de la Red, aptos para emitir protocolos en monitoreos/inspecciones.

Plaguicidas

A inicios de 2000, se creó el Laboratorio de Residuos de Plaguicidas (LRP), por necesidad del sector citrícola ante las exigencias de control de inocuidad de los productos exportados y por decisión del directorio de la Eeaoc, presidido por Manuel Martínez Zuccardi.

En la actualidad, el laboratorio cuenta con personal capacitado y equipamiento de última tecnología, entre ellos, un cromatógrafo gaseoso y un cromatógrafo líquido con doble detección de masas tipo triple cuadrupolo (GC y LC-MS/MS), con los que se analizan alrededor de 250 plaguicidas.

Al presente, el LRP participa en el Plan Nacional de Control de Residuos e Higiene en Alimentos (Creha), cuyo objetivo es “afianzar la sanidad y la inocuidad de los alimentos para minimizar los riesgos y contar con un nivel adecuado de protección para la salud de los consumidores”, con capacidad para afrontar los protocolos de exportación. En 2015, además de los análisis de frutas cítricas para exportación, el LRP también participó en el Monitoreo de Senasa de Frutas Cítricas y Hortalizas de Mercado Interno, para control de lo que se consume en todo el país.

Además, este laboratorio recibió la inspección de la Unión Europea, que auditó la calidad con que se realizan los análisis de frutas cítricas de exportación, habiendo obtenido una calificación positiva.

Dentro de los requerimientos de residuos de plaguicidas se incluyen, también, los análisis de cobre que lleva a cabo el Laboratorio de Análisis de Metales (LAM). Además, este laboratorio realiza determinaciones de metales en distintas muestras, tanto de constituyentes mayoritarios como de trazas.

Calidad de agua

Para la habilitación de los empaques por el Senasa, se requieren análisis de calidad de agua empleada en el proceso, donde intervienen los laboratorios de Aguas y Efluentes, Microbiología y Metales.

* Laboratorio de Aguas y Efluentes (LAE): realiza análisis fisicoquímicos de calidad y caracterización de aguas superficiales y profundas y efluentes industriales. Además, trabaja en Planes de Investigación sobre “Tratamiento de efluentes y residuos orgánicos en la industria citrícola” y “Racionalización del manejo de aguas industriales”.

* Laboratorio de Microbiología (LM): analiza alimentos y aguas y realiza monitoreos ambientales. Para las citrícolas y empaques, evalúa la eficacia de procesos de limpieza y desinfección de equipos utilizados durante el proceso industrial, y calidad microbiológica ambiental de sectores de envasado. Además, brinda asesoramiento y capacitación a personal de las empresas en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), en contaminación de líneas de producción y metodologías de análisis.

* Laboratorio de Bromatología (LB): determina calidad nutricional de productos agroindustriales y organiza, cada año los interlaboratorios en determinaciones fisicoquímicas de calidad de jugos y aceite esencial para las empresas citrícolas, lo que les permite evaluar la confiabilidad de sus laboratorios.

La calidad de los servicios que prestan los laboratorios está garantizada por los controles internos que se realizan, además de las comparaciones interlaboratorio (INTI, Senasa Cofilab, Caliba), como internacionales (LGC, Fapas), en las que participa con resultados satisfactorios. Específicamente, en el año 2015, el LRP participó en una comparación interlaboratorios internacional (Fapas) de residuos de plaguicidas en naranja, con 100% de resultados satisfactorios.