“Este tipo sale a hablar con el único objetivo de desviar la atención. Gabriel Alperovich dijo que yo lo involucré y eso es una mentira. Quien lo involucró fue su propio padre, al decir que él conocía a los asesinos y que ponía las manos en el fuego por sus hijos. Alperovich fue quien lo nombró, yo no”, dijo Alberto Lebbos. El padre de Paulina se refirió al hijo del actual senador nacional y ex gobernador de la provincia José Alperovich, que fue investigado como un “hijo del poder” mencionado en la pista de la fiesta en El Cadillal.

Según esta hipótesis, la joven estudiante habría muerto en una fiesta, luego de su desaparición el 26 de febrero de 2006.

Gabriel Alperovich había reclamado que “es algo loco que no me hayan otorgado el sobreseimiento”; agregó que las acusaciones en su contra se hicieron “con pruebas totalmente falsas”, y dijo que espera que Lebbos “dé una explicación pública por todo lo que ha dicho de mí, para que se limpie mi nombre”.

“Yo no debo darle ninguna explicación a este sujeto. Todo lo contrario; él y su familia son los que deben rendir cuentas a todo el pueblo tucumano y a la hija de Paulina. Que no venga a victimizarse. Las víctimas están en el cementerio”, lanzó Lebbos.

Al referirse a lo de las “pruebas falsas”, el padre de la víctima preguntó: “¿por qué no habla de todas las pruebas que el ex fiscal Carlos Albaca mandó a destruir, protegido por el Gobierno de Alperovich y como premio a este encubrimiento ahora goza de la jubilación con el 82% móvil?”. Además, Gabriel Alperovich había cuestionado que Lebbos continúe sosteniendo la hipótesis de los hijos del poder.

“¿Cómo se explica que los funcionarios del Ministerio de Seguridad y los integrantes de la cúpula policial hayan montado tan alevoso operativo de destrucción de pruebas?”, preguntó.

“Si el asesino de mi hija fuera un ciudadano común, jamás se hubiera desplegado este encubrimiento. Aquí los responsables son personas vinculadas al poder. Y no lo digo yo. Lo dijo en los medios de comunicación el propio Alperovich”, añadió.

Lebbos viajará la próxima semana a Buenos Aires para mantener una reunión con Germán Garavano, ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. “Muy amablemente se puso en contacto conmigo, a través de José Cano, para anunciarme que me recibirá a la brevedad”, confirmó Lebbos, quien reconoció que aún no hay fecha para el encuentro, pero sería la semana que viene.

“Yo no fui a pedir una audiencia; me llamaron porque está a la vista el impune caso del asesinato de mi hija. Iré en carácter de integrante de la comisión de familiares de víctimas de la impunidad y también en carácter de papá de Paulina”, explicó.

Dice que le pedirá que le exija al Poder Judicial de Tucumán “que aceleren las causas judiciales del fiscal Albaca, de los funcionarios del Ministerio de Seguridad y de los integrantes de la cúpula policial que están acusados de encubrimiento agravado del asesinato de Paulina”.

Tanto la causa por incumplimiento de deberes de funcionario público y encubrimiento contra Albaca, como la de encubrimiento contra cinco imputados en la muerte de Paulina están en instancias de apelación.

“Solicitaré que la Justicia apure los plazos para que este año lleguemos al juicio oral. También pediré asistencia para digitalizar las más de 30.000 fojas de la causa porque no tenemos los recursos técnicos ni económicos para hacerlo nosotros”, especificó.

Oficina anticorrupción

Lebbos también expresó que requerirá intervención a la Oficina Anticorrupción, a cargo de Laura Alonso para que disponga una investigación total del asesinato de su hija y de todas aquellas causas judiciales en donde estén involucrados el ex gobernador José Alperovich y el actual titular del Poder Ejecutivo, Juan Manzur, y también demandará la instalación de una oficina permanente de anticorrupción en Tucumán.

Por último, Lebbos contó que pedirá que se exija al gobierno provincial la inmediata reglamentación de las leyes de protección de testigos y de asistencia a víctimas de delitos.