BUENOS AIRES.- La Federación Agraria Argentina (FAA) amplió la denuncia por abuso de posición dominante desde 2014 contra Monsanto. La entidad agraria aseguró que el cobró de cánones y regalías sobre los granos de soja ya cosechados que cuentan con la biotecnología Intacta, viola las actuales leyes de Semillas y de Patentes vigentes ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, al mismo tiempo que pidió la intervención urgente del Gobierno nacional en la disputa.

El conflicto entre las entidades agropecuarias y la multinacional Monsanto se inició hace casi un año, cuando la firma resolvió cobrar un arancel de U$S 15 por tonelada de soja que ingresa al acopio o a la cerealera si el grano presenta antecedentes genéticos vinculados con la compañía norteamericana. La empresa aprovechó así el vacío legal que existe, producto de una Ley de Semillas que data de la década de los 70 y no contemplaba los eventos biotecnológicos en el país.

Monsanto busca desde abril del año pasado instalar el cobro de un canon extra a los productores, quienes argumentan que ya pagan por la tecnología al momento de la compra de la semilla. Los ruralistas pidieron a la multinacional la suspensión de esa regalía mientras se negocia la actualización de la Ley de Semillas.

En la discusión hay varios actores: Monsanto como productor de la tecnología transgénica que, a su vez, emplea los que producen semillas; los productores que las adquieren para sembrar o acopiar, y los fitomejoradores, que lo hacen para modificarlas y encontrar nuevas variedades. Lo que hacen los fitomejoradores es una actividad que está contemplada como “derecho de uso propio” en la Ley de Semillas vigente, aunque la normativa no incluye a los nuevos eventos biotecnológicos, con lo cual se arma una suerte de vacío legal. Es allí donde Monsanto exige, también a los fitomejoradores, una compensación por las semillas transgénicas. (Télam)