Los precios de los materiales para la construcción registraron en Tucumán aumentos dispares, tras la salida del cepo cambiario y de la devaluación del peso, que el Gobierno nacional avaló a mediados de diciembre de 2015. Según un relevamiento que elaboró LA GACETA, el valor de la bolsa de 50 kilos de cemento, uno de los insumos de referencia a la hora de armar presupuestos para obras, aumentó el 5%, desde fines del año pasado hasta la fecha. En cambio, el ladrillo hueco registró en el último mes, un incremento del 19%, en promedio.
Según fuentes de corralones, el precio del cemento varía entre $ 128 y $ 135. La diferencia depende de si la venta es por cantidad o por unidad, y si el traslado queda a cargo, o no, del propio comercio. A principio de año, este insumo costaba entre $ 60 y $ 70. En tanto, el precio del ladrillo hueco, por unidad, pasó de $ 8,60 a $ 10,30 desde diciembre.
Por otro lado, los valores de venta del hierro y de la chapa treparon el 10%, en promedio, desde diciembre. Los empresarios consultados coincidieron en que esta semana podría haber un nuevo reajuste en estos materiales, debido a que los principales fabricantes, que proveen a los comercios locales, adelantaron vacaciones para el personar. El objetivo de los fabricantes es fortalecer la exportación de materiales. A causa de esto, los operadores del sector detectaron una reducción en el stock de materiales para el mercado interno.
Esta decisión de los fabricantes de hierro, de orientar la producción hacia el mercado externo, afectó la provisión en la plaza interno. Así lo explicó Mauricio Rivadeneira, encargado de venta de un corralón de la capital tucumana.
“Después de la devaluación los camiones (que transportan hierro) no llegaban a destino; es decir, que los hacían volver porque no se sabía a qué precios iban a vender. Por ejemplo, un fabricante exportó ocho de 10 camiones. Todo esto afectó las ventas internas, porque al no haber hierro, no se podía vender”, comentó el encargado. Por otro lado, subrayó que las expectativas del sector apuntan a que en marzo podrían estabilizarse los precios generales de los materiales para la construcción. Además, Rivadeneira advirtió que recién en abril podrían equilibrarse los precios comerciales en el resto de los eslabones que integran la cadena de producción de insumos para obras.
Daniel Mafud, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, comentó que durante el último bimestre de 2015 en la provincia el sector de la construcción no tuvo un crecimiento, sino muy por el contrario, hubo una caída de la actividad. El directivo atribuye esta dinámica a dos motivos: primero, el atraso de la certificación de obras (en algunos casos con retrasos de hasta seis meses); y en segundo lugar, a la falta de certidumbre, por parte del Estado, en la demora de contratación de arranque de obra.
También explicó que se produjo una “suerte de especulación” en los precios para la compra y la venta de productos y de materiales de la construcción, debido a que no se sabía qué insumos iban a tener un aumento y en qué porcentajes, tras la liberación del dólar en el mercado de cambios.
Mafud auguró que para 2016, en la provincia se espera certidumbre, previsibilidad y seguridad jurídica, como principales desafío para el crecimiento del sector. “El Plan Belgrano (el programa de inversiones que el Gobierno nacional prometió para el norte del país) se presenta como desafío si es que podemos articular armoniosamente a corto, a mediano y a largo plazo”, aseguró.
En el plano nacional, en tanto, la construcción experimentó un leve repunte, reflejado en la expansión de las ventas de cemento, consignó la agencia Télam. Sobre este punto, la Asociación de Fabricantes de Cemento (AFCP), detalló que los despachos acumularon en 2015 poco más 12 millones de toneladas, es decir un 7% más que en 2014.