El presunto despido de tres empleados sin justificación de la planta de Overo Pozo, donde es el depósito final de la basura de municipios y comunas del Gran San Miguel, desencadenó ayer un paro. Durante la mañana, protestaron parte de los trabajadores del predio y del campo de tratamiento de líquidos cloacales en San Felipe. Se trata de empleados de la empresa Los Mallines SRL.
Los manifestantes dijeron a LA GACETA que fueron presionados por policías de Las Cejas y que por ello la medida de fuerza quedó sin efecto, y que como consecuencia se produjo una negociación entre operarios y la firma. “Estamos con quite de colaboración y restringimos la entrada de camiones con basura hasta llegar a un acuerdo”, sostuvo Juan Corbalán, vocero de la Uocra, al tiempo que advirtió que de no llegar a un pacto volverán a parar. La medida suma además el reclamo para que los afilien al gremio de los camioneros, por malas condiciones laborales y salarios bajos. “Estamos en un gremio que no nos responde. Hace dos años que no nos renuevan la ropa y hay obreros trabajando en negro”, aseguró Miguel Medina, un empleado.