MADRID.- La investidura del independentista Carles Puigdemont como jefe del Ejecutivo de Cataluña y su plan para romper con España en un plazo de 18 meses aumenta la presión sobre el Partido Socialista (PSOE), clave en estos momentos para la formación de Gobierno en España.
Su líder, Pedro Sánchez, insistió en que no apoyará un Ejecutivo encabezado por el conservador Mariano Rajoy y anunció que buscará un pacto con los dos partidos emergentes del país: Podemos (izquierda) y Ciudadanos (centro-derecha).
“A los tres nos une el cambio. Un cambio progresista, reformista, que regenere nuestra vida democrática, que reconstruya el estado de bienestar dañado y que ponga fin a la fractura de convivencia en Cataluña”, dijo en rueda de prensa.
Las elecciones generales celebradas el 20 de diciembre en España dejaron el país al borde de la ingobernabilidad. La fuerza más votada fue el Partido Popular (PP) de Rajoy, aunque lejos de la mayoría absoluta y sin posibilidad de gobernar sin apoyos.
La formación conservadora quiere una gran coalición a la alemana con el segundo partido más votado, el PSOE, y con Ciudadanos (cuarto) para formar un Ejecutivo estable que pueda hacer frente al desafío independentista catalán. El PSOE volvió a rechazarla ayer y abogó por un cambio de Gobierno en España.
“Cuatro años más de Rajoy en el Gobierno agravarían la confrontación (con Cataluña)”, dijo Sánchez en declaraciones a la emisora de radio Cadena Ser.
Un año y medio después de asumir al frente del PSOE, todas las miradas están puestas en él. La semana pasada avanzó en Lisboa su intención de liderar una coalición de fuerzas progresistas -siguiendo el modelo portugués- si Rajoy no consigue ser investido.
“Tendrá que ser Pedro Sánchez quien determine cuáles serán sus alianzas”, recordó el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado.
Desde el Ejecutivo español en funciones pidieron máxima celeridad para investir a un nuevo presidente en el país.
“Sería muy conveniente que haya un Gobierno fuerte de la Nación para defender el interés general”, expresó el ministro de Justicia español en funciones, Rafael Catalá, en la emisora Onda Cero.
Sánchez se ha visto presionado en las últimas semanas también dentro de su propio partido. Su intención de pactar con Podemos no es vista con buenos ojos por sus compañeros socialistas. (DPA)