“Es una herramienta que dio resultado”. “Fue una gran solución”. “Hay que mantener la paz social”. El vicegobernador, Osvaldo Jaldo, no fue mezquino a la hora de halagar el formalmente llamado Fondo Fiduciario Municipal para Obras y Sueldos.
Más conocido como Pacto Social, se trata de un acuerdo financiero entre los gobiernos municipalidades y el Provincial que rigió en Tucumán entre 2001 y 2014. Gran parte de ese tiempo, durante la gestión de José Alperovich, Jaldo fue ministro del Interior. Durante su vigencia, la herramienta cosechó tantas loas del oficialismo como críticas de la oposición por la supuesta pérdida de autonomía de las ciudades. Ahora, el Gobierno lo reeditará si es que los intendentes lo piden.
“Tal como sostengo desde hace ocho años, el Pacto ha sido una gran solución para aquellos municipios con un pasivo importante. Algunos no tenían ninguna manera de autofinanciarse sin él. Estamos convencidos de que cumplió acabadamente con el objetivo con el que ha sido creado, que no es otra cosa que pagar los sueldos en tiempo y forma y prestar los servicios”, caracterizó. Aseguró que los intendentes que tengan problemas financieros tendrán las puertas de la Casa de Gobierno abiertas para pedir asistencia.
“Tengo entendido que una de las alternativas para los jefes municipales es firmar el Pacto. Hay que tener en claro que a la paz social hay que mantenerla y deben, también, tener un presupuesto para dar los servicios. Hay muchos municipios que no hubiesen pagado noviembre, diciembre ni el aguinaldo sin la ayuda del Gobierno”, subrayó.
Manzur, por su parte, adelantó que durante este mes el ministro del Interior, Miguel Acevedo, se sentará en la mesa de negociación con cada intendente. “Hay que ser claros. No podemos hacer una sola medida que sea aplicable a todos. Hay que analizar municipio por municipio. La decisión política y la instrucción que le dimos al ministro del Interior es que comience a analizar caso por caso para que se pueda trabajar este año”, consignó.
Luego de que en diciembre Acevedo confirmara a LA GACETA que se evaluaba reflotar el Pacto, intendentes habían manifestado su intención de adherirse. La herramienta había nacido durante el gobierno de Julio Miranda, en un contexto de desorden en los municipios. El ideólogo fue el entonces ministro de Economía, José Alperovich.
Los acuerdos implicaban la cesión de los recursos nacionales -como la Coparticipación Federal- a cambio de que la Provincia garantizara los pagos de salarios (Pacto Sueldos), la concreción de obras públicas (Pacto Obras) o ambas. La única ciudad que nunca entró a ningún Pacto fue La Cocha.