BUENOS AIRES.- Los precios del trigo en el mayor mercado de granos de la Argentina se mantienen bajos, pese a que el nuevo Gobierno liberó las ventas externas para mejorar los ingresos de los productores, remarcó Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Tras asumir en diciembre, el presidente Mauricio Macri eliminó impuestos y límites a la exportación del cereal, dos políticas de la gestión anterior que golpearon el negocio, ya que hacían caer el precio doméstico del grano en uno de los principales proveedores internacionales de trigo.
“Vemos con preocupación la continuidad de las distorsiones en el mercado de granos de Argentina, lo que genera descuentos de precios a los productores, atentando contra la necesaria normalización de los mercados, poniendo en riesgo el éxito de las medidas adoptadas”, señaló CRA en un duro comunicado. “En el caso de trigo (en particular el trigo Cámara), los compradores ofrecen U$S 130 por tonelada cuando podrían estar pagando al menos U$S 160”, detalló CRA, una de las cuatro principales agrupaciones de productores del país.
Los agricultores resistieron durante años las políticas regulatorias de Cristina Fernández de Kirchner, quien gobernó por dos períodos seguidos con restricciones sobre la exportación de cereales para garantizar el abastecimiento local de alimentos. Pero el cambio hacia políticas más favorables no resultará en una mejora inmediata de los precios en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde opera la mayor plaza agrícola argentina.
“No es sorpresa que en (época de) cosecha haya sobreoferta y que los compradores manejen el mercado. Se venderá lo que haga falta ahora y después, cuando venga Brasil (a comprar) en el segundo semestre, subirá el precio”, dijo Santiago Cameron, secretario de la cámara sectorial Aaprotrigo.
La mayoría de los embarques de trigo del país tiene como destino al vecino Brasil. Los agricultores locales actualmente están recolectando el trigo del ciclo 2015/16, cuya cosecha sería de 10,9 millones de toneladas, según datos oficiales.
“El mercado se va a ir acomodando. Estamos saliendo de una situación de anormalidad y creemos que en este proceso nos vamos a normalizar más o menos rápido”, dijo Guillermo Bernaudo, jefe de gabinete del Ministerio de Agroindustria, en una conferencia junto a otros miembros de la cartera. Un funcionario nacional estimó que la cosecha de soja 2015/16 será de cerca de 60 millones de toneladas, mientras que la producción de maíz alcanzaría 26 millones.
En Rosario se ubica el mayor polo agroexportador del país, donde gigantes como Cargill, Bunge y Louis Dreyfus poseen plantas molineras y puertos propios. “No le podemos pedir al Gobierno más de lo que hizo, que es libertad de exportar y sin retenciones (impuestos a las exportaciones). Lo demás es una pulseada del sector privado con el sector privado, a ver quién gana”, añadió Cameron.
Pedido oficial
En tanto, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ricardo Negri, instó ayer al sector agropecuario a vender de manera más fluida los “stocks de soja” que tienen en su poder, debido a que “las condiciones” para su comercialización “están dadas” y que la liquidación de estos granos “es fundamental para la financiación de otras actividades”.
Negri, en una conferencia de prensa brindada ayer en la cartera que conduce Ricardo Buryaile, dijo que la liquidación de soja es “un poco” inferior a la prevista por las autoridades tras la reducción de 5 puntos porcentuales de la retención por exportaciones y la devaluación del peso frente al dólar.
En la rueda de prensa también participó el jefe de Gabinete del Ministerio; el secretario de Coordinación y Desarrollo Terriotorial, Santiago Hardie; y el subsecretario de Mercados Agroalimentarios, Jesús Silveyra. (Reuters-Télam)