La primera salida de pesca del año para Antonio Chaile se convirtió en la última. Las aguas del río Salí se cobraron su vida, este fin de semana. Tenía 35 años y vivía en la ciudad de Tafí Viejo.

El hecho ocurrió en inmediaciones de Los Romano, Leales, donde la víctima, que dejó tres hijos menores (dos niños de 11 y 9 años y un bebé de meses), había concurrido con un primo para pescar sábalos con una red artesanal.

El comisario Mario Herrera, jefe de la Policía Lacustre, dijo a LA GACETA que Chaile y su compañero de pesca venían vadeando el río en dirección norte-sur, con el agua que les daba a la altura de la cintura, cuando de golpe llegaron a una curva en la que hay un pozón de seis metros de profundidad, donde la corriente es más fuerte cerca del fondo.

A dos kilómetros

El uniformado detalló que Chaile desapareció en las turbias aguas del Salí el sábado a la mañana y que su cuerpo sin vida recién fue encontrado ayer a las 10.25, casi 24 horas después de iniciadas las tareas de rescate, a unos dos kilómetros de donde lo vieron hundirse.

Herrera informó que el acompañante de la víctima, cuyos datos no fueron difundidos por la Policía, se salvó de morir ahogado gracias a unos pescadores que estaban en el lugar y que, desde el barranco, le arrojaron una larga cuerda de la que pudo sujetarse y así evitó ser llevado por la corriente. “Lamentablemente, Chaile se hundió antes de poder sujetarse. Intentaron sacarlo, pero ya lo había arrastrado la correntada”, relató.

Antonio López, quien vive cerca del sector del río donde se produjo la tragedia, dijo en una conversación telefónica con este diario: “ni el hombre que se ahogó ni el otro muchacho que fue salvado por los pescadores conocían la zona, porque de lo contrario no se hubieran metido en ese sector, que es profundo y muy peligroso”.

Herrera coincidió con el lugareño y acotó: “a veces el desconocimiento hace que los pescadores se metan en lugares sumamente riesgosos, como esta zona del barranco en inmediaciones del camping Los Romano, donde el río Salí hace una curva y tiene un pozón de gran profundidad y fuerte correntada”.

Pescador al rescate

El jefe de la Policía Lacustre informó que el cuerpo sin vida de Chaile fue rescatado de las aguas por un pescador que estaba dos kilómetros río abajo del pozón. “Le agradecemos a este señor, quien pidió mantener su nombre en el anonimato, y es vecino de la zona, porque tuvo la valentía de arrojarse al agua para rescatar el cuerpo y retenerlo hasta que llegamos nosotros para retirarlo”, destacó Herrera.

En la búsqueda del cuerpo, que comenzó el sábado por la tarde y prosiguió ayer a primera hora, trabajaron los efectivos de la División Lacustre Miguel Góngora, Fabricio Ruiz Guerrero y Nicolás Fernández, junto a los bomberos de Bella Vista Antonio Robledo y Fabián Juárez.

Para las tareas de rescate, los efectivos utilizaron dos lanchas y equipos de buceo. “Se intentó hacer un barrido del fondo, pero la correntada en ese sector del río es tal que no nos dejaba tocar el fondo”, comentó Herrera.

Imprudencia

“Son pescadores el 70% de las personas que mueren ahogadas en ríos y diques de la provincia. Y en la mayoría de los casos se han registrado actitudes de imprudencia”, advirtió Herrera.

A continuación, el funcionario policial reveló: “de las 11 personas que murieron ahogadas en Tucumán durante 2015 siete se encontraban metidas en el agua pescando”.

“Hay que recomendarle a la gente que no le dé tanto valor a una red o a una línea de pesca. Les pedimos a los pescadores que aprecien más el valor que tiene su vida y piensen en su familia antes de meterse a un río o a un dique”, reflexionó el responsable de la División Lacustre.

Dorados y sábalos

La zona del río Salí donde murió Antonio Chaile es una de las más concurridas por los pescadores deportivos, y hay registros de capturas de grandes dorados. También es uno de los sectores favoritos por quienes se ganan la vida sacando sábalos con redes.

La localidad de Los Romano está ubicada a unos 80 kilómetros al sureste de la capital tucumana, sobre la ruta provincial 306.