BUENOS AIRES.- El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, rechazó la recusación que le formuló el Gobierno nacional por su pertenencia a la agrupación kirchnerista Justicia Legítima, en la causa en la que frenó la jura de los dos jueces designados por decreto y en comisión en la Corte Suprema.
El abogado del gobierno, Leonardo Pérez, había recusado al juez por su carácter de militante de Justicia Legítima y por su cercanía geográfica y política con Mariano José Orbaiceta, que impulsó la cautelar que frenó la jura.
“Se trata de una posición activa que tiene el magistrado a través de la agrupación Justicia Legítima; se define como un ‘militante’ y ello, sin duda, compromete su imparcialidad, independencia y objetividad”, afirmó Pérez.
Pero el juez replicó: “Podrá despertar en el recusante -Poder Ejecutivo Nacional- una mayor o menor simpatía el hecho de que los magistrados o funcionarios intervinientes del Poder Judicial pertenezcan a una u otra asociación, pero ello jamás puede ser un motivo que los habilite para reclamar su apartamiento”.
“De aceptarse esa causal de recusación se llegaría al extremo absurdo de que todos aquellos magistrados que han tenido algún tipo de participación en la agrupación Justicia Legítima -y/o cualquier otra que no fuera de su agrado- estarían impedidos de resolver cualquier cuestión en la que esté involucrado el Poder Ejecutivo Nacional. Sería contrario a los más elementales valores que hacen al Estado de Derecho”, dijo el magistrado en su fallo.
El Gobierno también había fundamentado la recusación en publicaciones periodísticas sobre el perfil y el pensamiento del juez, pero Ramos Padilla respondió: “esos artículos jamás pueden ser considerados un elemento útil para lograr el apartamiento de un Juez de la Nación; mucho menos el modo en que piensa”.
“Podrán las partes y/o los medios de prensa calificarme como quieran, pero eso no altera mi imparcialidad ni la tranquilidad de espíritu para resolver en este expediente”, subrayó, al rechazar la recusación. (DyN)