MADRID.- La difícil formación de un nuevo gobierno en España ha tensado la situación en el Partido Socialista (PSOE), el segundo más votado en las elecciones generales del domingo 20, por detrás del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

Una de las dirigentes socialistas con más poder, la jefa del Ejecutivo de Andalucía, Susana Díaz, llamó la atención al líder del partido, Pedro Sánchez, ante su inclinación a negociar un pacto de izquierdas que le lleve a gobernar a él en lugar de Rajoy.

“La política de pactos se decide en el Comité Federal”, dijo Díaz en entrevista con la Cadena Ser. El Comité Federal es el máximo órgano del partido entre congresos y se reúne el lunes.

Las declaraciones de la presidenta andaluza llegaron un día después de que Sánchez manifestara que la línea política del partido la fija su dirección y su secretario general, que es él.

El problema para Díaz y otros barones socialistas es que el pacto de izquierdas que Sánchez quiere abordar pasa por negociar con Podemos, que defiende la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. El PSOE no se puede sentar “a negociar con fuerzas políticas que están planteando la ruptura de España”, dijo la presidenta andaluza, la rival interna más fuerte de Sánchez.

Las elecciones del día 20 han dejado a España al borde de la ingobernabilidad y no se descarta que haya que volver a votar en un par de meses. Si el PSOE vota en contra de la investidura de Rajoy, como Sánchez asegura que hará, el líder conservador no podrá repetir mandato.

El pacto de izquierdas del que habla el socialista es también difícil, ya que, más allá del referéndum catalán que Podemos plantea como indispensable para llegar a un acuerdo, este tendría que incluir a varios partidos pequeños, con la complicación que eso implica en una negociación.

Exigencias

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, puso más condiciones para negociar con el PSOE un pacto que lleve a un gobierno de izquierdas en España. Una ley de emergencia social y el abandono de los consejos de administración empresariales por parte de quienes tienen carnet del PSOE, son las dos nuevas condiciones del partido heredero del movimiento de los indignados. Con 69 diputados, Podemos se convirtió en el tercer partido de España, por detrás del PP y del PSOE. (DPA)