La designación de Marcelo Allasino al frente del Instituto Nacional del Teatro ha creado una gran expectativa en la comunidad teatral. Más allá de provenir de la misma actividad, todos lo reconocen como un buen gestor porque fundó el grupo La Máscara y alentó el Festival de Teatro de Rafaela, en Santa Fe, de donde es oriundo.
“Lo conocemos como gestor en La Máscara, que él fundó con un formato interesante, y como organizador de la fiesta en Rafaela. Nosotros reclamamos la democratización del INT y que, antes que nada, firme todo lo que dejó sin firmar Guillermo Parodi (el director saliente). Urge normalizar la parte financiera. Otra cosa importante es que cada delegado, antes de ganar el concurso, debe tener aval de asamblea; esa fue una de las conquistas que se perdieron con el tiempo”, opinó Teresita Guardia, del grupo y sala La Sodería. “Tiene intención de revisar el concurso de jurado, lo que es bueno como anuncio; en ese sentido, tengo expectativas y quiero pensar que son positivas”, añadió.
Derecho
“Esté quien esté, aquí tenemos claro que el Instituto es nuestro derecho y vamos a defender que se cumpla con sus objetivos y se siga fomentando la actividad teatral”, dijo la actriz Tuly López.
La última ganadora de los premios Artea sostuvo que es necesario que se democratice la elección de los representantes. “También los compañeros del circo están peleando por ser incluidos en estos beneficios. Tengo muchas expectativas puestas en este funcionario porque sé que nosotros tenemos claro lo que necesitamos y vamos a exigir”, advirtió.
Según Pablo Gigena, al INT no le queda otra alternativa que salir adelante. “Debemos luchar por mayor presupuesto, para que tengan sentido los subsidios para los teatristas, porque muchos han dejado de pedirlos ya. En cuanto al tema administrativo, la ley indica que el 10% debe ser para estos gastos, pero actualmente la burocracia y la administración se comen el 50% del presupuesto. Parodi hizo casi duplicar el plantel administrativo, pero nada ha mejorado en ese sentido”, puntualizó.
Director, actor y dramaturgo de La Gloriosa, Gigena sostiene que hay mucho desgaste e indignación nacional con el INT: “políticamente tiene que volver a las fuentes, integrar y acercarse a los teatristas; charlar de las políticas con ellos. Deben pagarse a la brevedad los subsidios de salas y equipamiento, porque si no lo hacen no creo que haya Fiesta Provincial del Teatro”.
Problema estructural
“Creo que el INT tiene un problema estructural. Habría que insistir en que se democratice el funcionamiento y se invierta la pirámide que existe hoy. Aparentemente nos representa, pero no es así ”, aseguró Raúl Reyes.
“El INT debe ser un canal fluido y directo de los protagonistas, que somos los teatristas. Es un viejo anhelo que funcione de una forma distinta -reclamó Reyes-. Esto va mucho más allá de Allasino. Por lo pronto, hay que pedir que regularicen el pago de los fondos porque se corre el peligro de que la actividad colapse”.