Es una de las joyas que Instituto necesita vender para calmar sus finanzas. Damián Schmidt es para la “gloria” lo que Luis Rodríguez es para Atlético: una de sus figuras indiscutidas. Y el defensor, de 23 años, está al caer en 25 de Mayo y Chile, afirman, porque hicieron los deberes como Dios manda.

Se acercaron al club, al futbolista, conversaron, negociaron, presentaron propuestas económicas al zaguero y, finalmente, la joven promesa del fútbol cordobés dio el visto bueno. O sea, Schmidt tiene todo arreglado para vestir la camiseta de Atlético, pero momento, ¡stop!

Si bien el camino hacia la firma del contrato entre las partes parece una mera formalidad, hay un problema bastante importante en el medio. Instituto no cederá a préstamo a Schmidt, necesita negociarlo, y para ello el “decano” debe desembolsar una torta de dinero que, se entiende y confirman, no tiene.

¿Se hace o no se hace la transferencia? Sí, se hará, salvo algún imponderable de último momento. Sucede que al Monumental se acercó un grupo de empresarios que está a dispuesto a ceder al defensor a préstamo y, quizás, con opción de compra a futuro. A los inversionistas vinculados con la operación les interesa Atlético. Necesitan mostrar a su jugador (si lo compran) en Primera y que éste tenga rodaje para revalorizar su dinero.

El pase de Schmidt ronda los $5.000.000, un dineral, pero según dicen los especialistas, el chico tiene futuro de Selección. En Instituto, al menos, se consolidó rápidamente en la posición y cumplió con creces su trabajo, al mando de Héctor Rivoira.

Esta semana será clave para finiquitar el asunto. Es más, antes de la Navidad debería cerrarse el trato y Atlético confirmar la incorporación de su flamante refuerzo.

Mientras tanto, en el “José Fierro” continúan cerrando fichas con los futbolistas del torneo pasado. La renovación de Franco Sbuttoni sigue complicada, pero no imposible. También habrá que ver qué sucede con el lateral Pablo Cáceres.