DAMASCO.- Representantes de la oposición siria en el exterior manifestaron su escepticismo sobre el plan de paz aprobado por unanimidad por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York.
“El acuerdo no es realista y va a ser difícil aplicarlo”, aseguró en Estambul Samir Najar, uno de los dirigentes de la Coalición Nacional Siria. En opinión de Najar, el plan contiene numerosas trampas. Primero es necesario ver si el régimen sirio deja de atacar a civiles con barriles bomba, prohibidas internacionalmente, subrayó. Se cree que esta arma ha causado la muerte de cientos de personas, incluyendo civiles.
La resolución de la ONU prevé que en enero se entablen conversaciones de paz entre el régimen del presidente Bashar Al Assad y la oposición, que se forme un gobierno de transición en un plazo de medio año y que se celebren elecciones libres y se apruebe una nueva Constitución en un lapso de 18 meses.
Otro portavoz de la oposición, Ahmed Ramadan, criticó el hecho de que la resolución no diga nada sobre el futuro de Al Assad. “La resolución no habla del terrorismo del régimen sirio contra su pueblo”, criticó. La oposición siria ha insistido reiteradas veces en la necesidad de que Al Assad no desempeñe ningún papel en el futuro de Siria y exige su salida al inicio de la fase de transición.
Rusia e Irán, principales aliados de Al Assad, se niegan a firmar cualquier acuerdo que exija la dimisión del presidente sirio, mientras que Estados Unidos y otros países occidentales apoyan a los rebeldes que quieren desplazar a Al Assad del poder. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró el acuerdo una gran oportunidad. Hasta ahora las resoluciones anteriores se habían limitado a cuestiones humanitarias o habían fracasado debido al veto de Rusia y China.
El embajador de Siria ante la ONU, Bashar Jaafari, saludó la resolución. El diplomático subrayó que es muy importante implementar este proceso político en coordinación y cooperación con el gobierno sirio, al que calificó como el principal interlocutor. Damasco está dispuesto, aseguró, para una reconciliación nacional “si los milicianos deponen sus armas”. Teherán también apoyó la resolución. “Irán saluda toda decisión que lleve al final de la guerra en Siria, al inicio de un proceso político y al regreso de los refugiados a su país”, dijo el viceministro de Exteriores, Hussein Amirabdullahian.
Sin embargo, exigió que en las conversaciones de paz sólo se permita la participación de grupos opositores legítimos y que no tengan conexión con terroristas. Para ello Irán elaborará junto a Egipto, Francia, Jordania, Omán, Rusia y Turquía una lista roja de agrupaciones considerados terroristas y se la presentará a la ONU. Sobre Al Assad, Teherán sigue defendiendo que su permanencia o salida sea decidida por el pueblo sirio en elecciones. “Nadie excepto el pueblo sirio puede decidir sobre el futuro político de Siria”, dijo Amirabdullahian.
El Observatorio Sirio de los Derechos Humano informó que grupos rebeldes -entre ellos algunos del Frente Al Nusra, filial de Al Qaeda- reconquistaron el cerro estratégico de Jabal al Nuba, al norte de la ciudad costera de Latakia, que hace algunos días había sido tomado por fuerzas leales a Al Assad. Es cada vez más evidente que los grupos moderados han quedado debilitados en el transcurso de la brutal guerra civil, mientras yihadistas como Al Nusra o Estado Islámico (EI), excluidos de las negociaciones ganan cada vez más seguidores y más poder. (DPA)