“Todo es muy extraño”, dijo la empleada de una casa de empeño de joyas de Junín al 100 que fue robada el fin de semana. Los delincuentes, según los empleados, se llevaron unos $ 50.000 y una importante cantidad de joyas que, hasta ayer, no había sido estimada.

Lo más extraño es que los ladrones no violentaron cerraduras para cometer el robo. “Abrieron la puerta, desconectaron la alarma y sacaron todo lo que había en las cajas de cobro. El hecho se produjo entre el viernes al mediodía, jornada en la que cerramos, y el lunes a la mañana, puesto que nos dimos cuenta cuando abrimos. La puerta también se la encontró cerrada”, explicó Gabriela Caba.

El negocio funciona de la siguiente manera: un cliente llega al local para solicitar un préstamo. La joya que entrega es valuada y en base a ello se le presta dinero. El interesado recupera la alhaja que entregó una vez que salda la deuda. “En este caso sólo teníamos las joyas de aquellos que ya habían cancelado el crédito”, aseguró la empleada.

Caba dijo que los vecinos no vieron nada. “Estamos esperando los resultados de las pericias que hizo Criminalística y de la empresa que nos brinda el servicio de seguridad. Es muy extraño que hayan desconectado la alarma como si nada”, agregó.

La mujer también dijo que esta es la primera vez que la empresa, que función hace más de 10 años en ese mismo inmueble, sufre un robo.

Fuentes de la Policía que están a cargo de la investigación del asalto decidieron no realizar declaraciones hasta tanto avancen con la causa. Sin embargo coincidieron con los empleados del local al calificar como “extraña” la manera en la que los ladrones ingresaron y salieron del local.