“La medalla fue un bombazo”, dijo con contundencia Iván Troitiño. El presidente de la Federación Tucumana de Karate (FTK) sabe que sin duda se cierra un año muy bueno. Las tres medallas que el karate logró en los Juegos Panamericanos de Toronto situaron a Argentina como tercera potencia continental por detrás de Brasil y Ecuador. El aporte tucumano con Miguel Amargós, oro en hasta 84 kilos, demostró que el sistema de entrenamiento que se emplea en “El Jardín de la República” es eficiente. Acompañado de éxitos, el método entusiasmó aún más a los deportistas que se sumaron a la práctica del karate. “Los más grandes trajeron a los más chicos y el número creció muchísimo”, describió Troitiño.

“A nivel local los resultados fueron buenísimos”, celebró el sensei. “Además de lo que pasó en los Juegos, hubo giras internacionales en las que a los chicos les fue bastante bien”, afirmó Troitiño que destacó el desempeño de Gonzalo Navarro. El karateca sumó seis medallas internacionales durante 2015. “Hay un semillero que tenemos de toda la vida. Los chicos van puliendo la técnica y son convocados a las selecciones”, remarcó Troitiño.

Hasta ahí, lo que relata el también árbitro internacional no suena a nada revolucionario y sigue los preceptos de una planificación de alto rendimiento. Pero hay algo más que conduce al éxito del karate tucumano y tiene justamente el sello provincial.

“Siempre tuvimos un modo especial para trabajar en kumite (combate). Hicimos varias experiencias basadas en que el inicio de la competencia no es igual para los grandes que para los chicos”, sintetizó Troitiño el proyecto que se implementa desde 2012. La FTK diseñó un sistema de competencia en Pre-Kumite infantil que nuclea a los karatecas de 9 a 12 años y que como mínimo son cintos verdes. El formato tiene cuatro fases y su objetivo es que el deportista tenga una progresión adecuada, desde lo más sencillo hasta la situación de competencia que más se asemeja al modelo de los adultos, siempre ajustado al rango de edades del proyecto. “Cuando llegan a competir tienen mucha experiencia y control”, explicó con orgullo Troitiño.