El papa Francisco inaugura esta semana el Jubileo de la Misericordia, que durante 11 meses pretende reforzar el mensaje de apertura y de perdón de la Iglesia. La fecha de inicio, el 8 de diciembre, coincide con la celebración de la Inmaculada Concepción y con el 50 aniversario del Concilio Vaticano I. Siguiendo un ritual que lleva cinco siglos, Francisco inaugurará el Jubileo abriendo la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, ofreciendo a los peregrinos la posibilidad de la redención. La llegada de miles de feligreses prevista para mañana despierta preocupación en Roma, donde, tras los atentados de París del 13 de noviembre, se recibieron advertencias de la inteligencia estadounidense de que la Plaza de San Pedro podría ser un objetivo terrorista. Allí se instalaron nuevos equipos de rayos X para monitorear a la multitud; se dispuso el cierre de gran parte del espacio aéreo de Roma y se preparó un sistema de radar para interceptar y derribar posibles drones.
En clima de alerta, el Vaticano se prepara para recibir el Jubileo
reuters