El escenario del 23 de agosto: el mar de boletas en el cuarto oscuro, las imágenes de la quema de urnas, las protestas multitudinarias en la plaza Independencia y las denuncias de fraude han socavado la confianza de gran parte de los tucumanos en el sistema político vigente en la provincia.
El gobierno lo sabe y por eso la primera promesa del gobernador, Juan Manzur, fue la reforma política. El jueves, en medio de la vaporosa tarde tucumana, arrancó el primer debate entre instituciones sobre los cuatro ejes centrales que plantea esta reforma del sistema electoral.
“Queremos que la sociedad tucumana se pueda expresar con libertad y pluralismo. Hemos recibido el reclamo de los tucumanos”, reconoció Carolina Vargas Aignasse, organizadora de este ciclo Tucumán Dialoga y secretaria de Gobierno. Y agregó: “no somos lo que pasó en los últimos meses. Nos merecemos un diálogo reparador”.
Durante 90 días habrá mesas de debates en torno a cuatro temas: “Regulación y fuentes de financiamiento de los partidos políticos”, “Los partidos políticos y sus mecanismos para seleccionar candidaturas”, “El sistema electoral tucumano y administración” y “Fiscalización y control del proceso electoral”. También están previstas charlas de capacitación y, al final, un plazo de pocos días para que cada institución invitada formule propuestas por escrito.
La pregunta es: ¿se pueden acordar los puntos centrales de una reforma política en tan solo tres meses? ¿Es posible que las instituciones debatan y formulen propuestas concretas? Para algunos participantes los tiempos son cortos y el plan es muy ambicioso.
Sinceridad
El primer día estuvieron invitadas 16 instituciones, las cuales mandaron a sus representantes para que participaran de todas o algunas de las mesas de diálogo.
El debate tenía un moderador que durante dos horas iba cediendo la palabra a cada participante. A este primer encuentro asistieron 44 personas, un número que sorprendió gratamente a los organizadores. No pasó lo mismo con los pocos que se anotaron en el grupo sobre financiación de partidos políticos. No contaban con eso.
Uno de los debates más fuertes se dio en la mesa sobre fiscalización del proceso electoral. Estaban Gilda Pedicone de Vals, abogada especialista en esta materia, Juan Carlos Veiga, ex miembro de la Junta Electoral y la rectora de la UNT, Alicia Bardón, entre otros.
El primer planteo fue “¿hasta dónde se quiere llegar con la reforma?”. Una pregunta que fue lanzada casi al inicio a fin de “blanquear” el objetivo de este amplio debate ciudadano.
Otras cuestiones tuvieron que ver con la necesidad de que la justicia electoral funcionara de manera independiente de los poderes del Estado, de que la reforma fuese integral, Constitución provincial incluida de ser necesario.
“La intención es que todas las propuestas formen parte de un compendio que pondremos a disposición de quienes van a formular los proyectos de ley”, explicó Vargas Aignasse.
Los acoples, en la mira
El sistema electoral de acoples es, quizás, uno de los temas que a los votantes más inquieta. Está reconocido por la Constitución, lo cual plantea otra pregunta que ayer no fue obviada: ¿se puede mejorar el sistema electoral solo con leyes o será necesario modificar la Constitución? “La reforma (de la Constitución) es algo que no queremos desde lo político, pero quizás desde lo técnico sea necesario”, reconoció Bernardo García Hamilton, secretario de Relaciones Institucionales de la provincia y otro de los funcionarios que lleva adelante la iniciativa.
Hasta el 22 de diciembre están previstos dos encuentros más de debate con otras instituciones y luego habrá un receso hasta mediados de enero.
Se espera que para el 1 de marzo, día que se inaugura el período de sesiones ordinarias legislativas, Manzur pueda anunciar que ya hay material para avanzar en concreto con el proyecto.
Para eso las instituciones deberán hacer los deberes durante las vacaciones. Otro tema que inquieta. La recepción de propuestas tiene como fecha límite el 16 de febrero próximo.