“Tuvimos que verle la cara al diablo para entender la gravedad del problema”, opinó Gilda Pedicone de Vals, quien fue en representación del Colegio de Abogados, haciendo referencia a lo sucedido el 23 de agosto. Destacó la necesidad de un diálogo sincero y de un cambio. “Las omisiones que la ley electoral tiene son muy severas”, expresó. Como ejemplo de esto explicó que no están tipificadas las faltas y delitos electorales. “Esto hubiese servido muchísimo en Tucumán para que lo del 23 de agosto no existiera”.

Según Pedicone no hay ningún sistema electoral perfecto ni tampoco inocente, pero existen en el país buenos ejemplos como el de Salta y el de Córdoba.

“Yo me inclino por la boleta única electrónica. Le veo dos ventajas: los candidatos están en la misma boleta y todo se procesa a través de un sistema electrónico que también imprime un comprobante que luego va a la urna, o sea, que permite cotejar luego”.

Pero al margen del sistema, Según Pedicone de Vals, hay otras cuestiones que debatir: el financiamiento de los partidos es una. “Nunca sabemos de donde viene el financiamiento y siempre se sospecha que puede provenir de lugares poco mostrables: desde la trata de personas hasta del propio Estado que financia a través de alguna modalidad que sale por vías no muy transparentes”.

También la necesidad de que exista un fuero electoral que decida sobre estas cuestiones. En la actualidad cualquier conflicto relacionado con elecciones se dirime en las Cámaras en lo Contencioso Administrativo.

Por eso ella planteó: “¿esta reforma va al hueso o nos quedaremos en una etapa más superficial?”. Tocar la Constitución -advirtió- también puede ser un arma de doble filo. “Está el temor de que sea una excusa para introducir elecciones indefinidas para algunos cargos”, opinó.

Algunos cambios se pueden hacer a través de leyes, dijo. “Por ejemplo reglamentar con más sensatez el tema acoples, que están autorizados por la Constitución pero que no son obligatorios”. También regular los partidos políticos. “Muchos no hacen vida interna ni tienen control de su dinero ni caducidad en el tiempo. Al ser el insumo que nutre al sistema electoral a la hora de las candidaturas una cosa lleva a la otra”

Finalmente, cuestionó el apuro del Gobierno por tener propuestas. “Tenemos cuatro años hasta que se renueven los cargos en Tucumán. Las urgencias no son buenas compañías para estos debates serios”.