“Encontramos un jean y restos óseos”. Ese fue el mensaje que recibió la fiscala Adriana Gianonni de los investigadores que realizaron un rastrillaje cerca de un asentamiento ubicado detrás de la avenida Francisco de Aguirre al 4.500 en búsqueda de Gabriela Moreno, la joven madre que se encuentra desaparecida desde enero. La Justicia sospecha que fue asesinada por su ex pareja.
Ahora se deberá realizar una serie de estudios para confirmar o descartar si los restos pertenecen a la chica que fue vista por última vez el 27 de enero.
“Ya vengo, voy a la esquina a llevarle ropita a Juan (Barrionuevo) para los chicos”, le dijo Gabriela a una de sus hermanas antes de salir. La mujer de 27 años iba a encontrarse con su ex pareja y padre de sus dos hijos, de quien se había separado el año anterior.
Dos meses después, en su declaración judicial, Barrionuevo reconocería que esa noche estuvo con Gabriela y aseguraría que minutos más tarde la dejó en la esquina de su casa. También se constató que Moreno huyó de su hogar porque era víctima de violencia de género y hasta había conseguido que la Justicia le impidiera a su ex marido acercársele.
Por ese motivo, la fiscala pidió primero la detención y luego la prisión preventiva contra el acusado, medidas que se le aceptaron.
“Para mí, él era una ovejita, pero en realidad era el diablo”, expresó Antonio Moreno, padre de la desaperecida. El hombre dijo que después de que su hija desapareciera, le contaron del martirio que sufría. “Hay muchas cosas que yo no sabía, que me ocultaban porque soy hipertenso y me iba a hacer mal, todo para cuidarme a mí. Pero si ella me hubiese dicho algo de que Juan le venía pegando y maltratando, le hubiese dado plata como sea para que se vaya a otra parte con los chicos”, se lamentó semanas atrás.