Su nombre encierra un desafío: “La insuspendible” salió de las entrañas de la negación, de la ausencia de la Fiesta Provincial de Teatro por las internas que corroen al Instituto Nacional de Teatro (INT, ver “Parodi...”).
El festival se hizo carne en cada vez más elencos y salas que se suman a la propuesta lanzada desde la sala La Gloriosa de construir un espacio espontáneo de expresión cultural que le responda con hechos a la decisión del INT central de no enviar los fondos para hacer la Fiesta. Los espectáculos se sucederán hasta el fin de semana para demostrar que el teatro es una construcción colectiva y no una decisión tomada desde un sector del INT.
“El teatro independiente sustenta en sí mismo saberes y valores, tanto en lo que a patrimonio tangible como intangible de la cultura se refiere. La existencia de leyes o instituciones que nacieron para apoyarlo solo son ayudas, pero no implican la existencia o desaparición de nuestra práctica milenaria”, afirmó Pablo Gigena, uno de los responsables de la organización de “La insuspendible” y su primer ideólogo.
Gigena agregó que las leyes de teatro fueron pensadas y logradas por los hacedores de teatro y no por los burócratas. “Hoy, los mediadores (en referencia a los funcionarios) han llegado paradójicamente en muchos casos, no en todos, a perjudicar a los teatristas más que a ayudarlos. Con la acción positiva de este festival, contrastamos la acción negativa de los agentes institucionales que no han sabido acompañar como se debe la construcción cultural que en todo el país se lleva a cabo diariamente con esfuerzo y sacrificio, y también con esperanza y alegría. Exigimos nuestro espacio de participación en las decisiones sobre políticas culturales; menos burocracia; verdaderas planificaciones para que el teatro se vuelva más accesible a los ciudadanos, y verdaderas fuentes de trabajo para los trabajadores de la cultura”, concluyó.
LA FUNCIÓN DE HOY
• A las 21 se verá “El jardín de piedra”, a cargo de Silfos Teatro, en La Gloriosa (San Luis 836).