El INTA Famaillá propone métodos químicos alternativos para controlar la “podredumbre peduncular” en limón. Causada por Phomopsis citri Faw., la “podredumbre” es una enfermedad que se presenta bajo condiciones de tiempo lluvioso y húmedo, coincidiendo con el inicio del período de exportación. Esto ocasiona graves inconvenientes en las frutas: cambio de color alrededor del pedúnculo, que se torna marrón claro, y ablandamiento del tejido, que toma un aspecto correoso y flexible.

Considerando que para su control se utilizan fungicidas de síntesis aplicados en las líneas de empaque, investigadores del Grupo Fruticultura del INTA Famaillá compararon la eficacia de diferentes métodos químicos.

Para ello, se tomaron muestras de frutos maduros en Burruyacu (Tucumán), que fueron inoculadas con una cepa aislada de la enfermedad y llevadas a cámara de frío a 20ºC, por 24 hs. Luego, fueron sumergidas 30 seg en los tratamientos: T1) testigo-agua; T2) clorhidrato de polihexametilnendiguanida; T3) ácido peracético+peróxido de hidrógeno; T4) aceite esencial de limón 1%. Luego de ser colocadas nuevamente en cámaras de frío, a 5°C, durante 10 días, y a 20°C, durante 12 días, los especialistas midieron el porcentaje de incidencia de la podredumbre en cada caso de acuerdo al área bajo la curva de progreso de la enfermedad.

“El mejor control lo ejerció el clorhidrato de polihexametilnendiguanida, con una marcada diferencia respecto de los otros. El ácido peracético+peróxido de hidrógeno ejerció un buen control, siguiendo en eficacia. En cambio, el aceite esencial de limón 1% presentó niveles de podredumbre similares al testigo, demostrando que no fue eficaz”, explicó Guillermo Torres Leal.