Si bien es cierto que los nervios están a la orden del día, porque se está cerca de lograr el segundo éxito más importante de la historia del club, el plantel de Atlético logró una estabilidad mental envidiable.

“No ganamos nada todavía”; “aún estamos con las manos vacías”: las frases del técnico Juan Manuel Azconzábal forman parte de un manual que hace entender por qué en el grupo sobra motivación para no dejar de pisar el acelerador.

Hasta que matemáticamente Patronato no tenga chances de superarlos o alcanzarlos, los “decanos” no cantarán victoria. Es parte de su esencia en esta temporada 2015.

Ayer, el grupo se entrenó bajo techo en un predio de canchas de fútbol 5 ubicado en calle San Martín casi Viamonte. La actividad sirvió para volver a precalentar motores después del viaje de regreso de Mar del Plata, el domingo, y de casi jornada y media de descanso.

Hoy, la cita será en el complejo de Ojo de Agua, donde las cargas tomarán otro color. Los Andes es el rival a vencer y el equipo ya piensa en ello.