Los dichos del concejal oficialista Javier Morof -instó durante un mitin a trasladar votantes el domingo- no cayeron para nada bien entre los dirigentes de la oposición. La polémica estalló luego de que el ex bussista exhortara a dirigentes barriales a llevar electores a las escuelas. “Que no quede un vecino sin llevar a votar, ni un amigo sin llevar a votar, ni un pariente”, había afirmado Morof. Luego, sobrevinieron las críticas

“El ex archibussista Morof hace punta con el operativo ‘acarreo de votantes’ para la elección del domingo utilizando un aparato de movilización financiado por el estado provincial. Es una muestra más del cuadro fraudulento que se prepara desde hace días para que (José) Alperovich no sea derrotado en las urnas. El concejal quiere devolver favores y prebendas que obtuvo durante el régimen alperovichista”, fustigó el legislador democristiano José Páez.

Los concejales de la capital José Luis Avignone (UCR) y Roberto Ávila (PRO) también cuestionaron a su par alperovichista.

“El zorro pierde el pelo pero no las mañas. Pareciera que el concejal Morof no aprendió la lección por parte de la ciudadanía que expresó su repudio y denunció junto con la dirigencia política las graves irregularidades del comicio del 23 de agosto”, le reprochó Avignone. Ávila, por su parte, expresó: “lamentablemente hay sectores de la política tucumana que aún no entendieron el mensaje de buena parte de la ciudadanía que expuso su creciente malestar con este tipo de mañas y tretas que degradan nuestro sistema republicano y democrático”.