Era un viaje hacia la fe, pero fue interrumpido de manera violenta y terminó traumáticamente. Un grupo de 20 feligreses había salido de Montevideo, Uruguay, con la esperanza de llegar ayer a Salta para participar de un retiro espiritual. Sin embargo, el ómnibus en que viajaban (el interno 279 de la empresa Flowers SRL), a la altura del kilómetro 1.277 de la ruta 9, se salió de la calzada y volcó. La pasajera Gabriela Agrela, de 33 años, sufrió graves heridas.

El accidente sucedió a las 5.10. Un animal se cruzó en la ruta, el chofer hizo una maniobra, chocó contra una alcantarilla y volcó, a raíz de lo cual siete viajeros resultaron con traumatizados, entre ellos Agrela, quien sufrió graves heridas en el brazo izquierdo. Media hora más tarde, la pasajera fue llevada, aún consciente, al Centro de Salud. “Estaba shockeada pero en todo momento nos pedía que le salváramos el brazo... eso no fue posible. La herida estaba en muy mal estado. La prioridad era salvarle la vida. Por eso tuvimos que practicarle una amputación a la altura del hombro”, explicó a LA GACETA Pablo Salazar, uno de los traumatólogos que operó a la víctima.

La médica de guardia Claudia Puig también asistió a Agrela y coincidió en que era materialmente imposible salvar la extremidad de la joven uruguaya, quien quedó internada en terapia intensiva. Los médicos lograron comunicarse con su familia en Uruguay y, según informaron, el marido de Agrela viajaba anoche a Tucumán para reencontrarse con ella, cuyo pronóstico de salud es reservado.

Fuera de peligro

De los pasajeros del colectivo accidentado (dominio ATU 1234 Uruguay) hubo que brindar atención médica, también, a otras seis personas. Se trata de Yolanda Graciela García (de 61 años), Marta Raquel Martínez (62), Graciela Sale (60), José Soriego (45), Cinthia Aliambre (62) y Graciela Campodónico (57). Todos fueron asistidos en el hospital Padilla; ninguno sufrió heridas graves. Según informaron en la guardia, fueron dados de alta a la siesta. Sólo Marta Martínez quedó en observación, pero estaría fuera de peligro.

Animales sueltos

Rodolfo Babiachuc y Juan Bruzzone, choferes del ómnibus, resultaron ilesos, al igual que el resto de los pasajeros. Ayer a las 18.30 estaban a bordo del dañado colectivo que, según dijeron, había sido sacado de la ruta por la Policía y el personal de la empresa de peaje para habilitar el tránsito. “Corrieron el coche, pero en ningún momento hicieron las pericias para determinar cómo ocurrió el accidente. Yo venía manejando. Se me cruzó un caballo y para esquivarlo tuve que salir de la ruta. Ya estaba controlándolo cuando chocamos contra una alcantarilla. Si hubiera venido fuerte, nos matábamos todos”, dijo Babiachuc.

Agostina Chiodini, una vecina, contó que uno de sus hermanos ayudó a los choferes a auxiliar a las víctimas. “Tuvieron que poner un gato para levantar una parte del colectivo y sacar a una mujer que estaba atrapada”, subrayó.

El traslado

La Policía informó que el ómnibus había sido remolcado hasta la comisaría de El Bracho, localidad donde sucedió el accidente. Perpo en realidad, a las 19, Babiachuc y Bruzzone volvieron a poner en marcha el ómnibus para llevarlo -custodiados por dos policías- a un galpón de la empresa Sáez Servicios, donde guarda sus unidades la firma Rutas del Sur, en el kilómetro 1.280 de la ruta 9.