WOLFSBURGO.- El gigante automotor alemán Volkswagen admitió ayer que existen cerca de 11 millones de vehículos afectados en todo el mundo por el escándalo en torno a la manipulación de los valores de las emisiones de los autos. Según análisis internos realizados por Volkswagen (VW), los modelos afectados presentan “llamativas irregularidades” entre los valores de medición en los test y los registrados en el funcionamiento normal del vehículo.

Volkswagen es acusada de haber manipulado el sistema electrónico de varios de sus modelos para que sus registros de emisiones durante las pruebas se adaptaran a las disposiciones medioambientales norteamericanas, pero luego no las cumplían en carretera. Este escándalo llevó ayer a la compañía a hacer un “profit warning” en la previsión de los beneficios de la empresa en el tercer trimestre. El mayor grupo automotor de Europa se vio obligado a rebajar su pronóstico de beneficio en cerca de 6.500 millones de euros (U$S 7.250 millones). Las acciones de VW se desplomaron en la Bolsa de Frankfurt un 17% después de esta nueva información, empujando también a la baja a los títulos de otras automotrices como Daimler y BMW, que cayeron cerca de un 6%.

Junto a un daño en su imagen, se ciernen sobre la compañía multas de hasta cerca de U$S 18.000 millones, costos de revisión, consecuencias legales, así como posible reclamo de indemnizaciones de clientes y accionistas. Volkswagen podría ser llamado a comparecer ante la justicia estadounidense, que inició una investigación para determinar si existen indicios de prácticas delictivas por parte la automotriz alemana. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) acusó a Volkswagen de haber colocado en sus vehículos un software para eludir estándares ambientales. La automotriz admitió el error y aseguró que colaboraría con las autoridades locales, además de suspender la venta de los modelos implicados en EEUU. (DPA)