La volatilidad de los mercados globales que crispó los nervios de los inversores en las últimas seis semanas podría prolongarse ahora que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios las tasas de interés bancarias, según analizaron gerentes de compañías que operan en el mercado bursátil.
La Fed mantiene las mismas tasas desde 2006 y a los inversores les preocupa que un nuevo aplazamiento mantenga la tensión en los mercados, mientras los analistas tratan de interpretar cómo los datos que consideran los funcionarios de la autoridad monetaria, desde las ventas minoristas chinas hasta los precios de las materias primas, influirán en la próxima decisión del banco central estadounidense.
“En realidad, ellos sólo agregaron un poco más de incertidumbre en términos de lo que están pensando”, opinó Ian Winer, responsable de la división de transacción de acciones de Wedbush Securities, una firma dedicada a las inversiones, cuyas oficinas están en la ciudad norteamericana de Los Angeles. “Eso hace regresar los fantasmas de lo que vimos hace unas semanas con los mercados emergentes y las materias primas”, agregó.
Escenario incierto
El índice de volatilidad CBOE, el termómetro más observado en el mercado para medir la incertidumbre, que había estado bajando desde la escalada de agosto, ha caído fuertemente a 17,87, el mínimo en casi un mes. Si bien un retroceso en la volatilidad implícita -que es normal tras un evento como el encuentro de políticas de la Fed- los mercados están lejos de aquietarse. “Se empezará a ver algunas personas que colocan más protección, lo que debería hacer subir un poco al VIX”, observó Winer.
La caída de los precios de las acciones chinas y la incertidumbre sobre el efecto y el momento de un alza de tasas de interés sacudieron a los mercados a fines de agosto e hicieron bajar un 10% el índice Standard & Poor’s, para su primera corrección formal en cuatro años. Este índice referencial de las acciones bursátiles en Estados Unidos sigue un 6,6% debajo de su máximo de mayo y ha caído 3,3% en lo que va del año.
La Reserva Federal norteamericana mantuvo esta semana sin cambios su tasa de interés de referencia, reconociendo que hay preocupación por una economía mundial débil, por la volatilidad de los mercados financieros y por la deprimida inflación en Estados Unidos. Sin embargo, dejó la puerta abierta para un modesto endurecimiento de su política monetaria en el transcurso del año. En lo que representa una retirada táctica, la titular de la Fed, Janet Yellen, afirmó que la evolución de la economía mundial no fue la esperada. “El panorama externo parece haberse vuelto más incierto”, argumentó la funcionaria, en una conferencia de prensa después de que la Fed anunciara su decisión, luego de dos días de deliberaciones.
Yellen agregó que la reciente caída en los precios de las acciones estadounidenses y la expansión en el valor del dólar en el mercado monetario global habían endurecido las condiciones de los mercados financieros, lo cual podría desacelerar el crecimiento de Estados Unidos, sin importar lo que hiciera la Fed. “A la luz de la incertidumbre en el exterior, la Fed juzgó oportuno esperar para retocar las tasas de interés”, remarcó la titular del organismo monetario.