Es una de las grandes estrellas del cine mundial, pero no hay quién hable con él. Sean Connery está retirado “y ha pedido rechazar todas las peticiones de los medios”, advierte su portavoz ante las solicitudes de entrevistas. Desde hace años, el escocés que se metió en la piel del agente secreto 007 vive alejado de las cámaras y ayer celebró su cumpleaños 85 en la intimidad, indicó la agencia DPA.

Thomas Sean Connery, a quien desde hace años precede el título de “Sir”, nació en 1930 en un barrio obrero a las afueras de Edimburgo. De niño repartía leche para contribuir a los ingresos familiares, pero pronto su atractivo físico le abrió las puertas de la interpretación. Tras quedar tercero en el concurso de Mister Universo y dar sus primeros pasos en el teatro, a finales de los 50 dio el salto al cine. Y entonces, llegó James Bond.

Al servicio de su majestad, Connery rescató Inglaterra y al mundo en siete ocasiones, enfrentándose a villanos más o menos notables y seduciendo a una serie de chicas Bond. Desde “Dr. No” (1962) a “Nunca digas nunca jamás” (1983), su agudeza escocesa, su encantadora sonrisa y una buena dosis de ironía crearon un agente secreto con el que luego tendrían que medirse desde George Lazenby a Roger Moore o Daniel Craig.

No obstante, Connery logró emanciparse de su alter ego: en 1988 fue distinguido con el Oscar por su papel de reparto en “Los intocables”. En total, actuó en más de 80 filmes, aunque no todos fueron aclamados por la crítica.

Su físico jamás pasó inadvertido. Tenía casi 60 años cuando la revista People lo coronó como “el hombre más sexy del mundo”. Tampoco le ha ido mal en el terreno privado: desde hace cuatro décadas está casado con la francesa Micheline Roquebrune y tiene un hijo llamado Jason de un matrimonio anterior. A lo largo de los años debió someterse a varias operaciones y, que se sepa, superó al menos un cáncer. Es una incógnita cómo está ahora su salud, sencillamente porque no se lo cuenta a nadie.

Pese a su intento de vivir alejado de la exposición pública, estos días vuelve a estar en boca de todos debido al inminente estreno de “Spectre”, la nueva entrega de la saga Bond. En ella, Craig vuelve a enfundarse en un esmoquin blanco como ya hiciera Connery, referente en todo lo relativo al 007.