BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández afirmó que “a los argentinos les está yendo bien, pese al contexto internacional adverso” y destacó que la tasa de desempleo de 6,6% es la más baja desde 1991. La primera mandataria sostuvo que este resultado “no fue magia” y remarcó que resulta a partir de una “clara recuperación del nivel de actividad”.

“En Argentina cayó el desempleo, pero en el mundo no ocurrió lo mismo”, afirmó la jefa de Estado durante un acto que se realizó en la Casa Rosada y se difundió por Cadena Nacional. “Las cosas les están yendo bien a los argentinos, pese al momento por la apreciación del dólar y la baja del precio de los commodities”, indicó.

La Presidenta resaltó además que “sostener una baja tasa de desempleo es fundamental para que los trabajadores puedan seguir teniendo paritarias libres; porque si aumenta la desocupación, nadie discute el salario sino sólo quiere no ser despedido”. Cristina criticó las interpretaciones que sostienen que la “gente se refugia” en el consumo y enumeró una serie de indicadores positivos. Así, señaló alzas en ventas de vehículos, ventas minoristas, naftas y anunció un récord en los despachos de cemento.

La jefa de Estado encabezó en Casa de Gobierno la firma de un nuevo convenio de desendeudamiento de las provincias, por el cual se refinanciaron las deudas que 17 estados mantienen con el Gobierno nacional por un monto de $ 1.863 millones. El entendimiento fue firmado por gobernadores y representantes de las provincias con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y con el ministro de Economía, Axel Kicillof.

El acuerdo establece que las provincias participantes gozan de un plazo de 20 años para pagar sus deudas, con amortización de capital en 185 cuotas iguales, mensuales y consecutivas. Los distritos firmantes deberán abonar una tasa fija del 6% anual y contarán con un período de gracia para el pago de capital e intereses. En el caso de Tucumán, la deuda refinanciada es de $ 89,3 millones.

“Campaña sucia”

La Presidenta cuestionó a los “dirigentes de la oposición”, entre ellos al postulante presidencial Mauricio Macri, y a “los partidos políticos” como el radicalismo por impulsar “una campaña sucia” dirigida “no contra el candidato Daniel Scioli sino contra el proyecto del FpV”. Pidió “basta de mentiras y falsas denuncias”, al replicar las críticas contra el gobernador bonaerense y el Gobierno por las inundaciones y la supuesta falta de obras públicas.

En su discurso, también criticó a la UCR y a dirigentes como Gerardo Morales, que “utilizaron el asesinato de un pibe” diciendo que “era militante radical” cuando en realidad era afiliado a la agrupación kirchnerista que lidera Milagro Sala. Pidió a “jueces y fiscales” que “si piensan que hay sobreprecios en obra pública, investiguen a todas las empresas” y aclaró que no es amiga de ninguno de los empresarios que encabezan la lista de contratistas con el Estado. (DyN-Télam)