¿En qué lugar tangible se acumula la experiencia artística colectiva? ¿Existe un manual que se pueda consultar cada vez que se quiera recordar o asimilar algún proceso creativo, alguna forma de ser o de hacer en el arte? Andrea Barbá no se ha detenido en la mera contestación de esas preguntas, que hace algunos años empezaron a ocuparle el pensamiento. Se ha hecho cargo de la vacante, de la necesidad de un reservorio real que, más allá del boca a boca, pueda dar cuenta de los procedimientos de los hacedores tucumanos. El resultado devino en más arte: con el ciclo televisivo “Actografías (identidad hecha a voces)” y el documental “Actografías (relatos de vida escénica)” la actriz empieza a construir un archivo digital audiovisual del oficio escénico.

“Siempre me preguntaba dónde queda ese recorrido que uno va haciendo, esa huella que va transitando y que finalmente es la trayectoria. Y me parecía que el único documento que queda son las fotografías o algún registro en video, casi siempre tomado de manera distante. ‘Actografías’ nace para registrar los procedimientos, las herramientas de las que se valen los artistas”, explica la actriz.

Lo primero fue el documental, centrado en los testimonios de cuatro compañeros de Barbá del Teatro Estable, que ella define a la vez como colegas y maestros: Blanca Rosa Gómez, Nelson González, Jorge García y Cristina Fiz Lobo. La continuación del proyecto vino de la mano del ciclo televisivo, en el que Barbá abrió el juego a cantantes y músicos, para que ellos también pudieran transmitir (y archivar) su “saber hacer”. Tanto la película como el primer capítulo del programa (ambos realizados de manera independiente y autogestionada) se darán a conocer mañana en una avant premiére que se realizará a las 21, en el espacio Incaa (San Martín 251), con entrada libre y gratuita.

- ¿Cuál fue el criterio para elegir a los invitados al ciclo y qué costado de ellos vamos a ver?

- En una primera etapa convocamos a artistas tucumanos consagrados y populares: Lucho Hoyos, Gladys La Bomba, Cecilia Paliza, Mono Villafañe, Juan Falú, Los Puesteros y Los Surcos. En una segunda etapa me gustaría abarcar a músicos jóvenes, emergentes. Cada entrevista es un recorrido por la vida y la obra del artista, cuya identidad se va construyendo también a partir de testimonios surgidos de su entorno. Me interesa hacer una producción que no sólo dé visibilidad al hacer tucumano, sino además que cada charla sea un homenaje.

- ¿Al estudiante de Teatro o de Música, y al público en general, le hace falta un lugar de consulta del proceder artístico?

- Sí, esa fue mi primera inquietud. Esta es mi forma de homenajear a ese universo creativo tan particular que es el oficio. El “saber hacer” no se encuentra en ninguna academia, en ningún libro, es lo que en teatro vulgarmente llamamos “tacos gastados”. Yo quisiera que eso que sé porque mis maestros me lo han transmitido por el boca a boca esté disponible para quienes vienen después de mí.

- ¿Cómo es posible transmitir el oficio escénico?

- Es muy complejo. Los actores que entrevisté hablan del oficio a través de anécdotas, de referentes, de determinado personaje que encarnaron en cierto momento. (El director y teórico) José Luis Valenzuela dice que el oficio se hace “con los restos y rastros de antecesores, que uno va recogiendo e hilvanando de manera inimitablemente personal”. Yo adhiero a esas palabras.

- ¿Dónde se verá “Actografías”?

- Estamos buscando. Me encantaría que llegue a un canal de aire y que sea accesible a la comunidad. Siempre me pareció que a las señales de aire les falta contenido local real, es decir, un contenido que dé cuenta del trabajo en serio, no del entretenimiento. No desconozco que el formato televisivo debe entretener, pero me parece que hay modos y modos. Mientras tanto estamos armando una página web para subir todo el material. En principio ese será el archivo.