HOY, DESDE LAS 20

• En Central Córdoba (avenida Alem al 700). Conducen Myriam Brizuela, Catto Emmerich y Belén Pereyra Colombano.

Los cinco postres de Horacio Guaraní y la cultura del fernet

Tan importante como el inmenso escenario que se arma en Central Córdoba es, para los artistas, el comedor que los recibe desde que se abren las puertas del club. Allí los esperan mesas servidas para más de 200 personas y, sobre ellas, platos suculentos. “A todos, desde el más nuevo de los músicos hasta el más consagrado, servimos lo mismo: asado, pollo, tamales y empanadas. Unos pocos son vegetarianos así que para ellos está previsto un menú especial. En general, la bebida que más sale es el fernet con Coca, aunque Horacio Guaraní y el Chaqueño Palavecino prefieren vino, por ejemplo. También hay choperas para quienes quieran cerveza”, cuenta Rubén Urueña, presidente del club, que precisa que por noche se consumen unos 150 kilos de carne y tres cajones de pollos. “Los mozos trabajan hace tanto tiempo en el club que ya conocen los gustos de los cantantes. Saben, por ejemplo, que a Guaraní no le gusta comer antes de actuar, pero que después de su show pedirá un bife casi crudo y cinco postres. El comedor es el ámbito donde los artistas se encuentran y conversan, algo que no pueden hacer en casi ningún festival, por eso normalmente se quedan hasta las 4 o 5. Las puertas se cierran cuando sube el último de ellos a cantar”.

El anhelo de “un grupo de delirantes” y un mimo a Abel

Pero no siempre existió el comedor ni una organización tan puntillosa como la que el Atahualpa puede presumir hoy. Urueña recuerda que el festival nació hace 20 años como un anhelo “de un grupo de delirantes” y que en principio se hacía todos los 8 de julio. “Habíamos elegido esa fecha porque considerábamos que, en vísperas del Día de la Independencia, cantar el himno en Tucumán es distinto a hacerlo en cualquier otra parte. Luego lo mudamos a agosto, para que el público no sintiera tanto frío en un club al aire libre. Durante mucho tiempo se hizo una sola noche, más tarde lo extendimos a dos y el año pasado duró tres, porque Abel Pintos me pidió hacer un show de tres horas. Para no perjudicar al resto, le agregamos un día especial”, relata.

Artistas nacionales: cuánto cuestan y dónde duermen

¿Cuanto cuesta hacer el Atahualpa? “Mucho, muy mucho”, responde Urueña quien, sin embargo, no se anima a tirar un número preciso. “Si digo una cifra, los artistas me van a acusar de mentir. Lo que sí puedo decir es esto: el más caro de los números nacionales cuesta $ 400.000 y el más barato, $ 100.000”. Según el empresario, este festival es el único del país que no recibe ayuda del Gobierno: “sólo tengo el apoyo del intendente Domingo Amaya y del titular del Ente de Turismo, Bernardo Racedo Aragón”. Por la gran convocatoria del Trasmontaña, la organización dispuso este año que los músicos se hospeden en dos hoteles distintos: un 80% en el Hilton y el resto en el Catalina’s Park.

El ranking del levante: Abel Pintos, Los Tekis y Los Huayra

Abel Pintos y los integrantes de Los Tekis y Los Huayra son los artistas con más levante. “Son los que más mujeres atraen”, define Urueña, que aclara que todos los invitados al Atahualpa cuentan con sus fans incondicionales. “A Sergio Galleguillo le suelo decir en broma ‘menos mal que sos morocho porque si fueras rubio las tendrías a todas’. ¡No vas a creer la cantidad de mujeres que lo siguen! De todos modos, las fans no pueden entrar a las carpas de los artistas, sólo les permito que se acerquen a los costados. ¡Son cientos!”, cuenta. La única que suele viajar con su pareja es Soledad Pastorutti, agrega, el resto viene solo. “Días antes de la cuarta edición del festival recibí un llamado: era una mujer cordobesa que se declaraba fanática del Chaqueño Palavecino y que me pedía le reservara un lugar en la primera fila la noche de su actuación. Desde entonces ha venido cada año, pero ahora el grupo se agrandó. Son cinco mujeres de más de 50 años, todas separadas y enamoradas de él. En ese sentido los folcloristas son como los rockeros: se sacan fotos con las chicas y les firman las panzas a las embarazadas”.

Mercedes Sosa, la única grande que no aceptó la invitación

Los Tucu Tucu actuaron en casi todas las ediciones del festival, cuenta Urueña. “El único año que no se presentaron fue 2008, el siguiente al del accidente en el que murieron dos de ellos”, recuerda. El presidente de Central Córdoba señala también que hay una sola grande del folclore que no aceptó cantar en el Atahualpa. “A Mercedes Sosa la invitamos de todas las formas posibles, también a su hijo. Pero ella quería venir con León Gieco y su grupo, y eso a mí no me cerraba, la quería sola. No me importaba lo que cobraba, aunque jamás logré siquiera que me contestara”.

“¿Vos me pedís permiso para comer? ¡Si sos el número uno!”

Urueña -espectador privilegiado de varias charlas e intercambios en las carpas de los músicos- dice conmoverse con la humildad con la que se relacionan. “No hay envidia, no hay egos. Cierta vez estaba Guaraní comiendo y se le acercó Abel Pintos para preguntarle si podían compartir mesa. ‘¿Vos me pedís permiso? Si sos el número uno’, le respondió Horacio. Abel le dijo que no era así y le contó que cuando era chico le pedía a su mamá que lo llevara a ver los shows del maestro en su ciudad natal. Luego ambos recordaron cómo una de esas veces, cuando Abel tenía 12 años, había subido al escenario y cantado a dúo. Otra vez estaba previsto un show de Cuti y Roberto Carabajal, pero Roberto se enfermó y no pudo cantar. Entonces el resto de los artistas anunciados esa noche se turnó para reemplazarlo”. El único problema, aclara Urueña, surge en torno al cierre. “Ninguno quiere ser el último número porque, en general, el penúltimo se engolosina con los aplausos, pide hacer más canciones y termina dejando el escenario más tarde de lo acordado”, explica.

Quiénes actúan hoy

- Jorge Rojas
- Los Tekis
- Sergio Galleguillo
- Eduardo Ávila
- La Barra
- Por siempre Tucu
- Facundo Toro
- Las voces del boquerón
- Suena dos
- Vicente Mora y su violín