ROMA.- Daniel Scioli llegó (el miércoles a la mañana) a una Roma casi desierta, si no fuera por las legiones de turistas presentes. Una Roma vacía de romanos, la mayoría de vacaciones de verano en el hemisferio Norte, publicó la periodista Elisabetta Piqué, en una columna en “La Nación”.

Las pocas horas que pasó en esta ciudad el candidato presidencial del Frente para la Victoria, con temperaturas tórridas superiores a los 30°C, estuvieron marcadas por el secretismo más absoluto desde su entorno. Y por una desinformación total en las embajadas argentinas ante Italia y ante la Santa Sede. Ambas delegaciones diplomáticas se habían enterado de la presencia del gobernador bonaerense por los medios argentinos: nadie sabía dónde se alojaba ni cuál era su agenda. Ello dejó en claro que el candidato a Presidente del kirchnerismo se movió por fuera de todos los cauces institucionales.

Mientras arreciaba el mutismo absoluto en el sciolismo, en las pocas horas que gobernador estuvo en Roma -en teoría, de paso hacia Milán, donde tendría que haber visto a sus médicos-, corrió una versión de un supuesto encuentro privado con el Papa, que debería haber sido ayer en la residencia de Santa Marta. Fuentes del Vaticano desmintieron la existencia de cualquier plan de reunión con Scioli. Las fuentes recordaron que el Papa dijo claramente en diciembre -en una entrevista con “La Nación”- que no iba a recibir a políticos de su país en plena campaña electoral. (www.lanacion.com)