ESTAMBUL.- Turquía sufrió al menos nueve muertos en ataques perpetrados en varios puntos del país, mientras que también fue atacado el consulado de Estados Unidos en Estambul. En Estambul estalló una bomba y, acto seguido, fue atacada una comisaría, donde murieron al menos cuatro personas, entre ellas un policía y tres atacantes, y otras diez resultaron heridas.

El consulado estadounidense fue también blanco de un ataque de dos mujeres que abrieron fuego contra sus instalaciones, ubicadas a 35 kilómetros en línea recta de la comisaría del barrio de Sultanbeyli. Una de las atacantes resultó herida por la guardia y fue detenida. Agrupaciones de extrema izquierda dijeron estar detrás de estos ataques. La mujer detenida, de 42 años, pertenece al grupo extremista de izquierda Dhkp-c y fue liberada de prisión el mes pasado. En 2013 el Dhkp-c perpetró un atentado suicida frente la embajada de Estados Unidos y en marzo secuestró a un fiscal.

El ataque contra la comisaría también se lo adjudicó un grupo de extrema izquierda, pero aún no hay confirmación de que haya estado relacionado con el ataque contra el consulado. El país también sufre en la actualidad atentados lanzados por el grupo rebelde Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y la emisora CNN Türk señaló asimismo que los actos de violencia podrían ser responsabilidad de la milicia extremista Estado Islámico (ISIS). Los hechos se producen horas después de que Estados Unidos enviara a Turquía aviones de combate y personal que se desplegarán en la base de Incirlik. La base, en territorio turco, puede ser utilizada ahora por las fuerzas norteamericanas tras el acuerdo logrado con el Gobierno, que se sumó con ataques aéreos en la lucha de la coalición internacional contra el grupo yihadista ISIS, que combate y ocupa amplios territorios en Siria e Irak.

También se registraron ataques en la provincia de Sirnak, en el Sudeste del país. Según CNN Türk, en un incidente con bombas y un asalto contra un helicóptero militar murieron cinco policías. Las autoridades responsabilizaron a una “organización terrorista separatista”, forma en la que suelen denominar al PKK. La convulsa situación se da después de que Ankara le declarara la guerra tanto a los yihadistas del ISIS como al PKK y a grupos de extrema izquierda, aunque en la práctica, la ofensiva ha estado dirigida centralmente contra el PKK, dentro y fuera de sus fronteras.

La agencia estatal Anadolu informó que Turquía mató a 390 combatientes del PKK desde que comenzó a atacar sus posiciones por aire el 24 de julio en el norte de Irak. El PKK desmiente las cifras y sigue acusando al gobierno de Recep Tayyip Erdogan, de matar en su gran mayoría a civiles. Pero el escenario es complejo: El PKK, al igual que la coalición internacional liderada por EEUU, lucha contra los yihadistas en Siria e Irak, con lo cual los ataques turcos contra la formación kurda podrían terminar beneficiando al ISIS. (DPA)