Pelea, tiroteo y muerte. Esas fueron las palabras que repetían los vecinos del barrio Los Pinos. A las 7.15 Matías Toseti, de 24 años, había caído muerto en la esquina de Muñecas y Emilio Castelar. Dos disparos en el tórax habían terminado con su vida. A su lado había quedado la moto que conducía. Cerca suyo agonizaba Rodrigo Gastón Alderete, de 38 años. Había recibido dos balazos en el abdomen y, según sospecha la Policía, sería la persona que viajaba como acompañante de Toseti.

Alderete fue llevado al hospital Padilla, al que ingresó a las 7.40. Su estado era crítico y murió unas cinco horas después a causa de las heridas que sufrió.

El comisario Cándido Galván, a cargo de la Seccional 5ª, dijo que se investiga si Alderete o Toseti tenían antecedentes penales y que se cree que ambos habrían estado involucrados en una pelea que ocurrió en una casa donde funciona un pool, en 25 de Mayo al 2.400. En ese lugar, se sospecha, hubo un tiroteo en el que también estaría involucrado un automovilista, que sería el autor de los disparos que hirieron de muerte a Toseti y Alderete.

Un arma en la esquina

Al parecer, según los investigadores, las víctimas estaban armadas. Incluso un revólver calibre 22 fue hallado en la esquina donde cayeron. Luis Damato, un vecino, dijo que “a las 6.50 se escucharon varios tiros para la zona de la 25 (de Mayo). Luego se escuchó un choque. Ahí salí para ver qué pasaba y entonces vi a dos personas en una moto”, explicó.

Damato también dijo que un policía uniformado que circulaba en una moto particular se detuvo en la esquina de Muñecas y Emilio Castelar. “Parece que iba a trabajar. Se acercó al hombre que estaba herido, le pateó un arma que estaba en el suelo y le dijo que se quedara quieto. Después llegó un patrullero del 911”, concluyó.

En este contexto Teresa Molina, otra vecina, señaló que en el pool donde se habría producido el tiroteo siempre hay problemas. A su vez, el comerciante Cristian Cardozo dijo que los negocios de esa zona de la capital trabajan con rejas o con las puertas cerradas a causa de la inseguridad de la que son víctimas. Una fuente policial dijo que se cree que el autor de los disparos homicidas vive en El Colmenar.