A tres meses de las elecciones, el Gobierno nacional quiere cerrar su ciclo sin mostrar el deterioro financiero. Por esa razón, la gestión de la presidenta Cristina Fernández gestiona la extensión del intercambio de monedas entre el Banco Central argentino y el Banco Popular de China (swap). Según el diario “El Cronista”, el BCRA acordó sumar entre U$S 5.000 millones y U$S 11.000 millones más a la línea de financiamiento, una operación que deberá ser formalizada por Cristina Fernández y su par Xi Jinping. La premura por hacerse de más dólares obedecen al vencimiento que debe afrontar el país de los Boden 2015, por unos U$S 6.000 millones. Ese compromiso debe ser saldado con reservas del Banco Central.
El actual gobierno ha fijado a Pekín como uno de sus principales mercados. En ese marco, se ratificó el acuerdo para seguir vendiendo carne bovina a China, que es el principal comprador y, según datos oficiales, representa el 35% de las exportaciones del alimento, que en los primeros cinco meses del año sumaron casi 50.000 toneladas de cortes frescos.
En tanto, el ministro de Transporte, Florencio Randazzo, dijo que en octubre llegarán 500 vagones para el Belgrano Cargas, provenientes del gigante asiático. Además, señaló que “en simultáneo, ya se están ejecutando las obras de renovación de vías con financiamiento de la República Popular China por un monto de U$S 1.250 millones”.