La Secretaría de Trabajo de la Provincia dictó la conciliación obligatoria en el marco del paro que desde inicios de esta semana vienen cumpliendo docentes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). “El lunes a las 9.30 están citadas las partes, y veremos cómo se resuelve”, dijo el secretario de Trabajo, Roberto Jiménez.
El organismo ordenó, en consecuencia, que se retrotraiga la situación al estado anterior a la adopción de las medidas de fuerza comunicadas por el gremio docente. Ello implica la obligación de ambas partes de iniciar una proceso de negociación en el ámbito de la Secretaría de Estado de Trabajo, cuya primera audiencia se fijó para el día lunes 27, a las 9.30.
Desde la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (Adiunt) desconocieron la conciliación, arguyendo que la secretaría de Trabajo provincial no tiene incidencia en reclamos de trabajadores nacionales. "Ratificamos que la Secretaría de Trabajo de la provincia no tiene incumbencia sobre conflictos laborales de competencia nacional. Reafirmamos que no puede haber ninguna conciliación si la Universidad Nacional de Tucumán no devuelve los $1.000 quitados a los docentes universitarios. Advertimos sobre esta nueva intromisión del gobierno de José Alperovich en la UNT. Por lo tanto, ratificamos la continuidad de la medida de fuerza hasta el próximo lunes, cuando una nueva asamblea docente definirá los pasos a seguir", informaron en un comunicado desde el sitio oficial del gremio. El próximo lunes, a las 9, convocaron a una asamblea docente en el Instituto Técnico para definir la continuidad del plan de lucha, ante la reacción del Rectorado.
La intervención de la Secretaría de Estado de Trabajo Provincial tuvo lugar a insistencia de la delegación provincial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad y Social de la Nación, en aplicación de la normativa que asigna el poder de policía sobre conflictos colectivos al organismo provincial.
El Gobierno provincial ya había intervenido durante la extensa huelga que afiliados a Adiunt realizaron entre mayo y agosto del año pasado. En aquella oportunidad, el gremio había desconocido la injerencia de la Secretaría de Trabajo, sobre la base de que Adiunt no se encuentra bajo la órbita de acción del organismo, debido a que se trata de un sindicato que nuclea trabajadores de la Nación, que se desempeñan en una entidad federal.
Los educadores venían reclamando que el Rectorado mantenga el pago del adicional de $ 1.000 que les abona desde agosto del año pasado. Ese extra había motivado el levantamiento de la huelga que se extendió por 89 días, entre el 23 de mayo y el 20 de agosto del año pasado. Arguyen que, si se quita el adicional, el aumento salarial dado por la Nación no se sentirá en el bolsillo de la docencia.
Las autoridades rectorales sotuvieron que cumplieron con el acuerdo al que habían arribado, que implicaba pagar el extra hasta que entre en vigencia la nueva paritaria -se dio el mes pasado-. Pero, además, señalaron que no cuentan con fondos para sostener el pago, y proponen, en su reemplazo, la suscripción de contratos programa.