BUENOS AIRES.- El fútbol argentino nunca deja de sorprender y de regalar imágenes impresionantes, ya sea por su espectacularidad o su emotividad. Esto pasó en una cancha del ascenso, en el marco de la fecha 25 de la Primera B Metropolitana.
En Ezeiza, se enfrentaron Tristán Suárez y Deportivo Riestra. Ganaba la visita 1-0 y en la última jugada, un córner desde el costado izquierdo, el arquero Rodrigo Lugo se animó y fue al área de enfrente a intentar hacer lo que no podían sus compañeros.
Llegó el centro, un cabezazo en el corazón del área que dio en el palo izquierdo y en el rebote Lugo se tiró de palomita y la mandó a guardar.
"Lo quise asegurar, por eso le pegué con la frente. Le dije al marcador que lo iba a hacer porque me venía agarrando. Es increíble", dijo el arquero goleador en ESPN.