El robo de motos se convirtió en un dolor de cabezas para los habitantes de unas torres ubicadas en Bulnes, entre Don Bosco y San Juan. En seis días tres rodados desaparecieron del estacionamiento de los edificios, y los dos casos que fueron recuperados tuvieron un mismo sospechoso: un adolescente de 15 años.
El primer caso ocurrió el viernes 10 de julio a las 14. Un vecino de Juan Luis Nougués y Santiago del Estero llamó por teléfono al 911, porque había visto a dos personas escondiendo una moto en un descampado. Cuando los policías llegaron, encontraron al menor con el rodado. Era la Honda Falcon que había sido denunciada como robada cinco minutos antes por Álvaro Zelarayán. La víctima había contado que se la habían sustraído de Bulnes y San Juan. El juzgado de Menores de Feria dispuso que el menor sea entregado a sus padres.
El miércoles a la madrugada, dos motos desaparecieron del estacionamiento de los edificios de Bulnes al 300: una Honda Wave negra y una Yamaha Cripton 110. Este último rodado fue hallado por policías de la seccional 7ª, a cargo del comisario Oscar Villagra, a las 11 de ese día. Era empujado por el mismo adolescente de 15 años aprehendido seis días antes. Nuevamente se dispuso que se entregado a sus padre.
La otra moto aún no fue encontrada por la Policía.