La vida de Miriam Brizuela cambió por completo luego de haber sido víctima de un robo. La Policía ya detuvo al presunto autor del arrebato en el que resultó herida. Pero las graves lesiones que sufrió le causaron secuelas que le impiden volver a vivir con normalidad, remarcó ayer Luz Parrado, hija de la víctima.
Los médicos que están a cargo de la recuperación de Brizuela tenían previsto operarla la semana pasada. Pero la delicada condición clínica en la que se encuentra la víctima se los impidió. “Tienen que hacerle una cirugía en la vista porque casi perdió la visión en uno de los ojos. La iban a operar el miércoles, pero como todavía tiene muy inflamada la herida no pudieron hacerlo. El problema es que las heridas que tiene son internas y demoran en curar”, dijo Parrado.
Brizuela fue asaltada a fines del mes pasado en avenida Sáenz Peña al 600. El arrebatador que la atacó le tironeó la cartera y la hizo caer contra el cordón de la calle. “Las fracturas que tuvo en la cabeza están cerca de la sien. Hace casi dos semanas que la tenemos en la casa pero no se recupera. Está casi todo el tiempo en cama porque se marea cuando camina. Se levanta para ir al baño, pero tenemos que acompañarla. Además, tuvieron que ponerle un protector que tiene que usar hasta que la operen porque también tiene desviada la mandíbula”, agregó Parrado.
Los Brizuela creían que iba a ser un alivio tenerla de vuelta en casa, pero su lenta recuperación les preocupa. “Ella se olvida todo el tiempo de las cosas que habla. Esperemos que quede bien cuando la operen”, dijo a su vez Isabel Díaz, prima de Miriam.
Investigación judicial
El viernes de la semana pasada, el sospechoso de este violento robo fue detenido. El acusado dijo en su declaración, según fuentes judiciales, que “solamente quería quitarle la cartera”. Ahora, los pesquisas buscan determinar qué hizo con la moto con la que habría cometido el arrebato. Al parecer, según se informó, la habría vendido para intentar borrar evidencias.