Un matrimonio que traía droga de Bolivia, pasaba por Tucumán y la dejaba en Santa Fe, fue detenido el jueves a la noche. El operativo fue realizado por la Digedrop y arrojó como resultado el secuestro de más de dos kilos de cocaína de máxima pureza.

Personal de esa área de la Policía, a cargo del comisario Jorge Nacusse, había comenzado a investigar el caso a principios de mes. Contaban con la información de que dos personas, una mujer de nacionalidad boliviana y su esposo oriundo de Salta, traficaban cocaína. Según pudieron establecer, una vez al mes el matrimonio retiraba la droga en el país limítrofe y lo entregaba en la ciudad de Rosario, en Santa Fe. Previamente, pasaba por Tucumán y pernoctaba en distintos hoteles de esta provincia.

Con varios elementos de prueba reunidos, el juez Federal Daniel Bejas ordenó que se realice un operativo y se detenga a la pareja. Y esa tarea se desarrolló el jueves a la noche.

Los policías sabían que el matrimonio había estado ese día en Tucumán y que abordaría un colectivo con destino a Rosario. Pasadas las 22, obligaron al ómnibus a detener la marcha en un puesto de control caminero montado sobre la ruta 9, a la altura de la localidad de Valentín Jiménez, en el límite con Santiago del Estero.

Entre las sábanas

En el colectivo viajaban los sospechosos: el hombre lo hacía en el piso de abajo y la mujer iba sentada arriba con una niña de nueve años. Los policías les pidieron a todos los pasajeros que descendieran del ómnibus para revisar su equipaje, pero la mujer que iba arriba se negó a hacerlo. Fuentes policiales comentaron que la sospechosa argumentó que tenía un problema para caminar, por lo que se decidió que una policía subiera y controlara arriba sus cosas.

Debajo de su asiento había una bolsa plástica grande con manija, que estaba tapada con una frazada. La policía la abrió y encontró dos juegos de sábanas nuevas, con su envoltorio original. Pero uno de los juegos estaba incompleto: en lugar de la funda para la almohada había un paquete extraño, envuelto en papel de aluminio. Ahí escondían la droga.

Fueron exactamente 2.160 kilos de cocaína de máxima pureza los que transportaba la mujer. Además de la droga, los policías le secuestraron cuatro teléfonos celulares y $ 3.000 en efectivo.

Ambos quedaron detenidos: la mujer de 33 años y su esposo, apodado “El Muñeco”, de 39. Mientras que la niña fue trasladada a una institución para menores hasta que un familiar se hiciera cargo de ella.

Las fuentes remarcaron que es la tercera vez que se detiene a la mujer en Tucumán por causas relacionadas con drogas y que incluso ya cumplió una pena por el mismo delito. Además, mencionaron que varios miembros de su familia tienen antecedentes y están involucrados en la venta de estupefacientes.