Le decían cariñosamente “El Amanecido”, y vaya que se trataba de un apodo que hacía justicia. Hasta el fin de semana pasado, Pedro Aredes era el primero en llegar y el último en irse del Alto de la Lechuza, la peña donde a los dos años comenzó a descubrir el mundo y el folclore del norte argentino.
Don Pedro, “Pedrín”, no está más, al menos físicamente. Ayer a la mañana, a los 77 años, su vida tocó el último acorde y se despidió de este mundo, tras pelear durante varios meses contra sus problemas respiratorios y una salud que se debilitaba día a día. Ya no se lo verá sentado en esas sillas de madera, hablando ronco con los músicos nuevos y los de siempre. Pero seguramente algo de él habrá quedado arriba de ese escenario de 24 de Septiembre y Marco Avellaneda, fundado por sus padres en 1940.
“Hasta el último momento, en el sanatorio, me preguntaba cómo había estado la peña el viernes a la noche. Le dije la verdad: con gente hasta en la vereda. Se puso feliz, orgulloso... Es que El Alto ha sido su vida, incluso estando arrendada (desde 2010 dejó de administrarla él), ‘El Amanecido’ iba con su hermana ‘Coca’, nos asesoraba, tiraba ideas. No había forma de hacerlo quedar en la casa”, comentó César Palavecino, actual arrendatario de la peña y miembro del dúo Las voces del Alto. Como anticipando el desenlace, el sábado a la noche el público les pidió que cerraran la noche con “La zamba del Alto”, en la que se nombra a “Pedrín” Aredes como el alma de ese tradicional reducto de la criollada.
A pesar del dolor, Palavecino y su entorno recibieron la noticia con tranquilidad. Es que la semana pasada, ya amanecidos, don Pedro le hizo una confesión: “me dijo que estaba encantado con la peña, con cómo venía funcionando los últimos tiempos. Y me dijo que estaba muy feliz con la vida que le había tocado y que si tuviera que elegir, la volvería a vivir. Fue una despedida impensada y emotiva”, confesó el músico.
El velorio de “El Amanecido” Aredes comenzó ayer en San Martín primera cuadra y sus familiares y allegados estarán allí hasta las 9 de hoy. El sepelio será en el Cementerio del Norte. “Seguramente vamos a tocar una canción en su honor. Su despedida no puede ser de otro modo”, anticipó Palavecino.