Hoy es el Día Internacional del Yoga. Y para conmemorarlo se organizó una actividad solidaria. En la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario (Adolfo de la Vega 505), de 9 a 21, dictarán clases y conferencias de la disciplina gratis y abiertas al público, y también habrá música y danza de la India. Al mediodía se hará una pausa y a las 17 se reanudarán las actividades. En ese lapso se recibirá ropa, artículos de aseo personal y pañales para adultos, que se destinarán a los hogares de ancianos San Roque y Anselmo Rojo. La jornada no se suspenderá si llueve.

Parar y respirar

“Hoy vivimos muy acelerados en lo laboral y en la familia. Ese ritmo desenfrenado provoca el peor mal del siglo: el estrés, que no es una única enfermedad, sino la suma de varias: gástricas, neurológicas, respiratorias, y otras. El estrés baja las defensas y nos expone a cualquier enfermedad”, destaca Ángel Anant Singh, maestro de yoga. “El yoga no es algo mágico; simplemente hace que parés un poco, respirés, te relajés y restablezcás un ritmo interno, un estado más equilibrado de salud emocional, física, mental y espiritual”, añade.

Así como hay diferentes personalidades, también se han desarrollado distintos estilos y métodos de yoga. Los instructores María Fernanda Márquez y Leandro Suñen, explicaron que van desde formas “enérgicas y vigorosas” -como el Ashtanga Yoga y los más contemporáneos Power Yoga y Bikram Yoga- hasta el Integral Yoga, en el que las clases incluyen relajación, meditación, pranayama -ejercicios respiratorios que conducen a la concentración de la energía vital) y cantos de mantras. “También se puede practicar terapia de yoga, especial para quienes sufren de alguna lesión o dolencia física, o se recuperan de alguna operación reciente”, detalló Márquez. “El Yoga es para todos, cualquiera sea la edad edad, ocupación o religión. No importa si sufre HTA, es sedentario, activo o si hace tratamiento médico. ¡Lo importante es comenzar a practicar!, resaltó Suñen.