RIO DE JANEIRO, Brasil.- Tener que hacer un viaje largo en un ascensor implica que, en cualquier momento, el mismo pueda detenerse para que alguien más suba y te acompañe.

Esto es algo bastante habitual y cotidiano en los edificios más importantes del mundo, aunque no muchas veces se da esta particular situación que se muestra en el video.

Un hombre ingresa con una vestimenta especial y tres cajas de cartón que dicen “Abejas vivas”. Del interior de las mismas sale un zumbido que la da todavía mayor credibilidad al asunto.

En realidad, hay unos pequeños parlantes que emiten el sonido y todo es parte de una cámara oculta en la que, en un supuesto descuido, el sujeto deja caer las cajas al suelo aterrorizando a sus acompañantes.