BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró ayer que los “fondos buitre” tienen un poder insoportable, que pone es riesgo cualquier reestructuración de deuda soberana. Por ello, reclamó la intervención de las Naciones Unidas (ONU) para dictar un marco que regule las renegociaciones de las deudas de los países.

Al disertar en Nueva York ante el Comité ad hoc sobre Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana de las Naciones Unidas (ONU), Kicillof reclamó un instrumento más poderoso para discutir la deuda de los países. Sostuvo que la Justicia de los Estados Unidos ha tratado a las deudas soberanas, que están protegidas por las leyes de inmunidad, como actividad comercial y que la reinterpretación de la cláusula pari passu hecha por el juez Thomas Griesa, pone en peligro al sistema financiero en su conjunto.

Kicillof señaló que los tribunales norteamericanos hicieron, a instancias de los holdouts, una reinterpretación de la doctrina “Champerty”, que prohibía que alguien comprara deuda en default para luego especular y litigar ante la Justicia.

“Existiendo esa interpretación distorsionada, ridícula y peligrosa, que dice que hay que pagarle primero a los holdouts antes que a los que aceptaron la reestructuración, nadie va a aceptar un proceso de reestructuración”, puntualizó el ministro, quien sostuvo que hay unos U$S 900 billones de deuda emitida (por distintos países) que está en riesgo de ser atacada por los fondos de especulación.

El funcionario expresó que el caso argentino es un ejemplo más del daño que provocan los fondos a los países soberanos y señaló que su exposición debía tomarse como una contribución para que en el futuro esta experiencia sirva para la construcción de una arquitectura financiera internacional que impida el accionar de los “fondos buitre”. “No para nosotros, sino para los restantes países”, remarcó.

Kicillof también advirtió sobre el peligro que puede provocar en los países emergentes la posibilidad de que los Estados Unidos aumente considerablemente su tasa de interés. En esa línea, recordó que en 1979, el entonces titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Paul Volcker, duplicó la tasa de interés de su país y generó un problema para los países de alto endeudamiento.

Kicillof repasó sobre la aparición de los “fondos buitre” en los ‘70, luego de la crisis del petróleo, y su apogeo en los ‘90, cuando se titularizaron las deudas con el “Plan Brady”, lo que llevó a un proceso de privatización y atomización de las deudas externas de los países. Y remarcó que el principal fondo que litiga contra la Argentina pagó U$S 50 millones (por bonos en default) y quiere obligar al Gobierno nacional a pagar U$S 800 millones, un 1.600% más.

“Estos parásitos especializados (por los ‘fondos buitre’) han construido un camino (legal) que ha limado y dinamitado la seguridad externa de los países”, dijo el kirchnerista.

En ese sentido, sostuvo que el hecho de que la ONU establezca un marco jurídico multilateral para tratar la deuda soberana es recuperar el rol que tuvo ese organismo en su creación. “No puede ser otro que un organismo multilateral, con representación ecuánime, el que intervenga en estas cuestiones”, reclamó Kicillof.

Por otra parte, defendió la contratación de un segundo estudio de abogados para que asesore al país en el tema de la deuda y negó que esto implique una crítica a lo actuado por Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que lleva el caso argentino desde la década del 80. (DyN-Télam)