Durante el Día de Campo se concretó el lanzamiento de un híbrido de maíz de la Estación Experimental, junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Lealsem denominado “ACA 622”. Es el principio de algo que puede llegar a ser muy importante, dijo Daniel Gamboa, técnico de la Sección Granos de la Eeaoc.

Se está haciendo semilla de ese material en este momento en Catamarca (Los Altos) y algunas bolsas estarán a disposición de los productores este año. Es un híbrido especial, que tiene un mercado ya pactado por contrato con el comprador. Eso significa que ya está arreglada, con el comercializador, la entrega de maíz. Es decir que todo el que siembra esa semilla ya tiene vendido el producto de campo; y le pagan un plus o diferencia por ese híbrido no transgénico y ‘colorado duro’, que se exporta a un mercado no tradicional.

Beneficios

Es un maíz especial. La ventaja que le ofrece al productor es que tiene asegurado una bonificación pactada y que podría recibir una financiación en agroquímicos y fertilizantes, a descontar en el momento de la entrega. “Estamos trabajando en dos híbridos transgénicos, que se lanzarán al mercado cuando terminen las evaluaciones pertinentes”. Es la punta del iceberg lo que mostramos. Hace tres o cuatro años que venimos trabajando y vamos por buen camino. “La idea es que la Estación Experimental se inserte en la red de asociaciones y coloque un producto que puede llegar a ser exitoso; por ahora, la producción se hace en el NOA, pero el material nuevo estará disponible también para el NEA, Paraguay, Bolivia, y donde trabajen con maíz no transgénico”.

“Es un maíz sin eventos biotecnológicos, un maíz comercial común. Europa es un mercado que no quiere consumir transgénicos”.

Para el año 2016, habrá más volumen de este híbrido, y las primeras bolsas de los otros dos híbridos. Ese híbrido nuevo se mostró en las parcelas del Día de Campo de Overo Pozo. La gente se fue muy interesada. Es un reconocimiento muy importante para nosotros, y el productor mantiene intacta su confianza en lo que hace la Estación Experimental y sus socios Lealsem y Asociación de Cooperativas Argentinas. “Hacer híbridos de maíz implica un emprendimiento que representa un desafío para quienes hacemos granos en la Eeaoc”, señaló el investigador.

Se mostraron, fundamentalmente, todos los híbridos que se encuentran en el mercado y los promisorios de reciente lanzamiento.

La idea es que el productor vea, antes de comprar, el comportamiento de los cultivares que le van a ofrecer. La Estación Experimental recoge los datos de toda la red de parcelas, los analiza y los publica. En setiembre se realizará el taller de maíz. El de soja, en julio.

“Es bueno destacar que hubo 20 híbridos, una oferta importante. Muchos templados, muchos tropicales y otros, ‘media sangre’, intermedios o mezcla, rubro éste que ha crecido mucho (templado por tropical)”, puntualizó. “Se ha comprobado una mayor presencia de enfermedades que antes no se manifestaban; por ahora, parece que no generaron un daño económico importante, pero ya hay que encender la luz amarilla”. A medida que se siembre más maíz, habrá más problemas; y en la medida que se empleen materiales de ciclos cortos, templados, que son más sensibles, habrá más enfermedades como ‘tizón del norte’ (la más vista) y algo de ‘mancha gris’.

Se ha observado, en general, mucho daño de insectos en las parcelas, sobre todo en aquellas que no tienen protección triple. Es importante, porque a las macroparcelas se les aplica un solo tratamiento, para que puedan manifestarse los eventos que cada maíz ofrece.