ESTADOS UNIDOS.- Un día Bill Gates volvió de Harvard, reunió a sus padres y les dijo que no iba a estudiar más. Entre llantos e insultos, jamás se imaginaron que, tiempo después, iban a ver al hijo fundando Microsoft, revolucionar el mundo y convertirse en el hombre más rico de todos, con una fortuna de casi 80 mil millones de dólares.

El caso Gates no es el único. De hecho, el 32% de los cien multimillonarios no terminó la universidad, según la investigación de Approved Index. Mark Zuckerberg es otro claro ejemplo similar al de Gates: dejó su residencia estudiantil en Harvard, no llegó a cumplir su segundo año en la universidad y creó Facebook: 36.700 millones de dólares.

Tampoco acabó sus estudios Larry Ellison, el fundador de Oracle, que descubrió la programación informática en la Universidad de Chicago, pero no necesitó graduarse para labrar su fortuna. Otro ejemplo es Sheldon Adelson, el polémico rey de los casinos, que apenas duró unos meses en el City College de Nueva York. Adelson aprendió a hacer negocios con múltiples emprendimientos en los que ganó y perdió mucho. Pero con el juego encontró el camino a la gran fortuna.

Ojo: hay más posibilidades de convertirse en millonario si se consigue un título universitario. El 68% de los súper ricos acabaron sus estudios superiores. Hay más grandes fortunas entre quienes cursaron una carrera artística (9%) que una de Económicas (8%), Finanzas (3%), Ciencias (2%), Matemáticas (2%) o Derecho (2%). Tener estudios aumenta las posibilidades de labrar una gran fortuna, reconoce la autora de la investigación, Trilby Rajna. "Pero lo que tienen en común estos multimillonarios no es lo que estudiaron, sino que es posible conseguir cualquier cosa que te propongas, sin importar cuál es tu experiencia o tu pasión".