Otra vez las balas en Tucumán, otra vez contra un dirigente del amayismo, otra vez las repercusiones de la agresión en un recinto legislativo, otra vez la interna del oficialismo que explota. Es preocupante que en este año electoral las diferencias políticas o ideológicas no se diriman en debates de ideas, sino a los balazos. Alguien deslizó que son tiros a la democracia, nada más cercano. Es de esperar que estos episodios lamentables lleguen a esclarecerse y que se encuentren a los culpables, sino se seguirá degradando a la política y atentando contra la tranquilidad social. Así como este ataque se repitió, también las aguas volvieron a hacer de las suyas en los pueblos de sur: desbordes, inundaciones, gente aislada y evacuados. El domingo fue Graneros, ayer le tocó a La Madrid sufrir el avance de las aguas. A los pobladores de esta zonas se les alteró la calma. Ambos temas, tremendamente preocupantes, ocuparon la parte principal de la portada.