El mundo de las operaciones bursátiles suele catalogarse como una timba, reservadas para grandes inversores de capital, como empresas y bancos. Sin embargo, según especialistas consultados por DINERO, en los últimos años, con el auge de las transacciones por internet, el universo de la compra y venta de activos bursátiles abrió sus puertas a ahorristas comunes y a los pequeños y medianos empresarios. Aunque persiste el juego especulativo, un asalariado que quiera incrementar sus ahorros para financiar proyectos personales, puede comenzar en el mundo de las finanzas con una inversión inicial de $ 5.000. Para hacerlo, debe acudir a sociedades de bolsa auditadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV), donde será asesorado por operadores.

Entre febrero y marzo, el Merval -indicador bursátil de la Argentina en la Bolsa de Wall Street- fue uno de los que más creció en el mundo al registrar operaciones que le permitieron superar el 25% de expansión. Este índice bursátil refleja la evolución conjunta de las principales empresas argentinas y de los títulos públicos que cotizan en la plaza financiera de Nueva York. Este rally de crecimiento del Merval contagió a la Bolsa de Buenos Aires, donde los inversores locales se volcaron con optimismo a la compra de bonos y de activos financieros.

Pese a que esta semana, el Merval detuvo su racha triunfal, con una caída acumulada del 12%, los expertos afirman que las inversiones en instrumentos financieros son útiles y seguras para contrarrestar la inflación y las expectativas de devaluación del peso, en un año electoral donde el mercado de capitales especula con la llegada de un gobierno, que unifique el mercado cambiario, y que aplique un nuevo plan económico para bajar la inflación y para resolver el conflicto con los holdouts por la deuda en default.

Alejandro Bianchi, gerente de inversiones de InvertirOnline, señala que en los últimos tres años, las inversiones en títulos o bonos públicos, emitidos por el Estado, permitieron que ahorristas de mediana escala puedan ganarle a la inflación con un riesgo relativamente bajo. “Conociendo en qué bono se puede invertir para esquivarle al default, que pesa sobre aquellos bonos emitidos bajo la ley norteamericana, que son los que el Gobierno no está pagando, hay títulos que rindieron más de un 50%”, subraya.

El especialista remarca que las ofertas del mercado de capitales resultan interesantes para los inversores de mediana escala porque, según las características del instrumento que elijan, pueden tener retornos de entre el 28% y el 32%, contra el 23% que, en promedio, entregan los plazos fijos bancarios. “La mayoría de los inversores buscan dolarizarse, no sólo cubrir la inflación. Si bien en este año electoral, el Banco Central logró apaciguar las aguas del dólar, se puede advertir que las expectativas de devaluación del peso rondan el 29%”, analiza. Además, agrega que hoy la devaluación y la inflación están casi de la mano. “Si el inversor se juega sólo por ganarle a la inflación, podría quedar mal parado en relación al dólar”, observa.

Recomendaciones

El especialista precisa que el mercado de capitales ofrece bonos nominados en dólares, y que pagan en dólares cuando vencen, como el Boden 2015 y el Bonar 2010. Pagan alrededor del 10% anual al valor del dólar bolsa ($12,30). Si se calcula al dólar oficial ($ 8,70), el rendimiento de estos bonos es menor”, advierte.

Sin embargo, Bianchi recomienda inversiones en el denominado dólar link, disponible en dos bonos: el Bonad 2016 y 2018. Este instrumento surgió por la escasa liquidación de divisas de exportación. “El Gobierno entendió este problema y emitió estos bonos a fines de 2014. “Son títulos híbridos, nominados en dólares y que prometen pagar en pesos. El inversor compra a $ 8,70 y el bono le devuelve lo que valga el dólar oficial al momento del vencimiento”, recalca. Entonces -insiste Bianchi- aquí viene la especulación del mercado: “si hoy el dólar blue vale $ 14, luego de las elecciones podría costar $ 16, si se mantiene el ritmo de devaluación. Si el oficial cuesta $ 8,70, después de los comicios podría costar $ 10. La especulación es que en noviembre, la brecha cambiaria se ubicará en torno a esos valores y ahí estará la ganancia para el inversor”, concluye.

Disyuntiva

Activos financieros versus bancos

Alejandro Bianchi asegura que las inversiones en sociedades de bolsa no tienen intermediación. “En el sistema bancario hay intermediación, porque el banco abre un plazo fijo, toma el dinero del inversor y paga el 23% de interés anual. Pero usa ese dinero y lo presta a una tasa del 40%. El mercado de capitales funciona sin intermediación. El inversor le presta directamente a la sociedad de bolsa, que sólo le vende el instrumento financiero”, explica.

Especulación

La unificación del mercado cambiario

El ejecutivo de la empresa InvertirOnline remarca que el mercado de capitales especula con que el Gobierno que asuma el poder, tras las elecciones de octubre, intentará unificar las cotizaciones del dólar. “La especulación es que, cuando la brecha se cierre, el Bonad 2016 y el 2018 entregarán a los inversores el valor de esa brecha que hoy separa las cotizaciones del dólar oficial y del paralelo, y ronda el 40%”, argumenta Bianchi.

Bróker

Administrar las propias finanzas

El mercado de capitales, al que se accede registrándose en sociedades de bolsa habilitadas por la Comisión Nacional de Valores, ofrece a los inversores una gama de instrumentos financieros (bonos, acciones, letras del Banco Central, obligaciones negociables, fondos de inversión, fideicomisos financieros, entre otros). Por internet, los inversores pueden controlar sus movimientos, y solicitar asesoramiento de operadores especializados.

Inversión

Colocar capital para obtener ganancia

Ahorrar dinero implica guardarlo para el futuro. La economista Jessica Lucas asegura que el ahorro es la diferencia entre el ingreso y el gasto. “Invertir implica colocar capital para obtener una ganancia. No aplicar los fondos a una actividad económica, como ocurre cuando sólo se ahorra, trae aparejado que lo que se deja de perder en poder adquisitivo, no se gana por estar en el colchón o en una caja de seguridad”, aconseja.