“Las consecuencias de un verano lluvioso hoy prueban que el gobierno, tras disfrutar de un ciclo económico inédito, no puede escapar de su marca personal: obras sobrevaluadas de pésima calidad, ausencia de planificación, falta de ejecución en el mantenimiento de puentes, canales y desagües, extracción de áridos sin control e inacción ante la tala indiscriminada. Las malas noticias no terminan aquí pues cuando el agua baje aparecerán numerosas patologías relacionadas con las inundaciones como gastroenteritis, piodermitis y enfermedades infecciosas”, afirmó el ex titular de la comisión de Ambiente de la Legislatura, Alejandro “Cacho” Sangenis. “Las inundaciones demuestran la derrota de la supuesta década ganada de Alperovich y sus secuaces: los gobernantes terminan millonarios, la provincia con sus problemas ambientales de siempre”, añadió.