Mirta Adriana Ferreyra de Lucena cuenta que el premio que cambió por la orden de compra de Castillo por $2.500 le vino como anillo al dedo.

“Haber ganado los números de la Suerte de LA GACETA me llegaron justo cuando los necesitaba. Estaba necesitando tanto el microondas como la plancha y la licuadora, que ya no daban más”, le contó a nuestro diario la mamá deMarcela (18), Milagros (13) y Lautaro (8), todos ellos estudiantes del barrio El Palomar, de Banda del Río Salí.